Santo Domingo. — A pocas horas de despedir el 2025, ciudadanos de distintos sectores del país manifestaron que recibirán el Año Nuevo de forma tranquila, priorizando la reflexión personal, el compartir familiar y la fe, dejando a un lado las celebraciones multitudinarias y los excesos propios de estas fechas.
Durante una encuesta realizada este martes 30 de diciembre en diversos puntos de Santo Domingo, la mayoría de los consultados coincidió en que la mejor manera de dar la bienvenida al nuevo año es en un ambiente de recogimiento, ya sea asistiendo a vigilias en iglesias o compartiendo una cena sencilla en casa con sus seres queridos.
La fe y la familia como prioridad
Entre las opciones más mencionadas estuvo la asistencia a actividades religiosas. Para muchos, iniciar el año en oración representa una forma de agradecer por lo vivido y encomendar el futuro.
“Yo voy a recibir el año en la iglesia, agradeciendo por todo lo vivido y pidiendo bendiciones para el que viene. No me interesa la calle ni el ruido”, expresó María González, residente en el Distrito Nacional.
Otros ciudadanos indicaron que permanecer en el hogar es la alternativa ideal para mantener la tranquilidad y reforzar los lazos familiares.
“Una cena sencilla en familia y tranquilidad, eso es lo importante. Después de las doce, a descansar”, comentó Josué Ramírez, quien aseguró que prefiere evitar las largas horas en la calle durante la noche del 31 de diciembre.
Llamado a la prudencia y responsabilidad
Durante el sondeo, varios participantes aprovecharon la ocasión para enviar un mensaje de conciencia, especialmente dirigido a los jóvenes, exhortándolos a celebrar con moderación y responsabilidad.
“Que los jóvenes se cuiden, que no manejen ebrios y eviten los accidentes. La vida vale más que una fiesta”, señaló Carmen Pérez, al referirse a los riesgos que suelen incrementarse durante las festividades de fin de año.
Este llamado a la prudencia se repitió en varias opiniones, destacando la importancia de proteger la vida propia y la de los demás en una noche tradicionalmente marcada por desplazamientos, consumo de alcohol y fuegos artificiales.
Sin cábalas ni supersticiones
Otro aspecto que llamó la atención durante la encuesta fue el rechazo de muchos ciudadanos a las tradicionales cábalas de Año Nuevo. Prácticas como comer 12 uvas, salir con una maleta o vestir ciertos colores no forman parte de los planes de la mayoría de los consultados.
“Yo no creo en eso, lo que uno necesita es salud y trabajo, y eso se consigue con esfuerzo y fe”, expresó uno de los entrevistados, resumiendo el sentir de varios participantes.
Un cierre de año con sentido
En términos generales, los ciudadanos coincidieron en que el verdadero significado de despedir el año no está en las fiestas ruidosas ni en las tradiciones supersticiosas, sino en la gratitud, el compartir en familia y el cuidado de la vida.
Para muchos dominicanos, recibir el Año Nuevo en calma se ha convertido en una forma de reafirmar valores como la fe, la unión familiar y la responsabilidad colectiva, marcando así un inicio más consciente y esperanzador para el 2026.



