
Santo Domingo.– La República Dominicana continúa fortaleciendo su nómina de cara al próximo Clásico Mundial de Béisbol, con la confirmación de dos figuras estelares: el lanzador Cristopher Sánchez y el campocorto Oneil Cruz, quienes manifestaron su disposición de representar al país en la justa internacional.

La presencia de ambos peloteros eleva las expectativas del conjunto dominicano, que busca regresar a la cima del béisbol mundial con un equipo balanceado entre pitcheo de alto nivel y una ofensiva poderosa y atlética.
Un brazo clave para la rotación
Cristopher Sánchez, zurdo que ha venido consolidándose como uno de los lanzadores más consistentes de su organización en las Grandes Ligas, se perfila como una pieza importante dentro del cuerpo de pitcheo dominicano. Su combinación de control, velocidad y capacidad para dominar a bateadores zurdos y derechos lo convierten en una opción confiable para abrir juegos o desempeñar un rol clave en partidos decisivos.
Su confirmación refuerza una rotación que aspira a ser una de las más profundas del torneo, un factor determinante en competencias cortas como el Clásico Mundial.
Poder y energía en el lineup
Por su parte, Oneil Cruz aporta poder, velocidad y versatilidad defensiva, cualidades que lo han convertido en uno de los jugadores más electrizantes del béisbol actual. Su capacidad para cambiar un partido con un solo swing y su alcance defensivo en el campocorto representan un valor añadido para la selección quisqueyana.
Cruz, además, simboliza el relevo generacional del béisbol dominicano, combinando juventud con experiencia en escenarios de alta exigencia.
Expectativas altas en la fanaticada
La confirmación de Sánchez y Cruz ha sido recibida con entusiasmo por la fanaticada, que espera ver una selección comprometida y competitiva desde el primer lanzamiento. La gerencia del equipo continúa trabajando en la conformación del roster final, con el objetivo de reunir a la mayor cantidad posible de estrellas disponibles.
Con estas incorporaciones, la selección dominicana envía un mensaje claro: el objetivo es competir por el título y devolverle al país el protagonismo que históricamente ha tenido en el béisbol internacional.




