La economía de la República Dominicana podría experimentar en 2026 un crecimiento estimado entre 3.6 % y 4.5 %, impulsado principalmente por la inversión en obras de capital, el dinamismo del mercado hipotecario y una eventual recuperación del sector vivienda, actualmente afectado por una marcada desaceleración.
La proyección fue presentada durante la Tertulia Económica 2026 organizada por Ventas e Inversiones, S.R.L. (VINSA), donde se evaluó el desempeño económico de 2025 y se analizaron las perspectivas para los próximos doce meses. En el encuentro se reconoció que el crecimiento del año pasado estuvo por debajo de las expectativas, evidenciando una desaceleración general de la actividad productiva.

Sector vivienda: retos y oportunidades
VINSA advirtió que el sector vivienda e inmobiliario enfrenta desafíos estructurales, entre ellos la falta de titulación de propiedades. De acuerdo con los datos presentados, cerca del 68 % de las viviendas en el país no cuentan con título, lo que limita el acceso al crédito hipotecario y frena la bancarización.
El análisis señala que la formalización de hasta un millón de viviendas podría incorporar alrededor del 30 % de nuevos demandantes al mercado formal, generando un impacto positivo tanto en la demanda habitacional como en el financiamiento.
Durante el segundo semestre de 2025, las ventas de proyectos inmobiliarios de viviendas registraron una caída acumulada cercana al 25 %, mientras que los alquileres aumentaron alrededor de 6 % en comparación con 2024. Entre los factores que influyeron en este comportamiento figuran la incertidumbre generada por la propuesta de reforma fiscal, cambios en las políticas migratorias, una mayor aversión al riesgo por parte de la banca y casos de fraudes en ventas en plano, que afectaron la confianza de los compradores.
Panorama macroeconómico para 2026
En el plano macroeconómico, se destacó que el Banco Central colocó 70,000 millones de pesos en títulos con vencimiento en 2030 y anunció nuevas subastas orientadas a captar recursos y reducir presiones sobre el tipo de cambio. Para 2026 se proyecta una devaluación controlada de entre 4 % y 5 %, en un contexto donde los depósitos en dólares ya representan cerca del 31 % del total del sistema financiero.
La tertulia concluyó señalando la necesidad de fortalecer la estabilidad fiscal, respaldar de manera decidida al sector vivienda, invertir en capital humano e infraestructura, así como promover una mayor bancarización y diversificación económica. También se llamó la atención sobre el alto costo social de la siniestralidad vial y la urgencia de iniciativas conjuntas entre el Estado y la ciudadanía para reducir los accidentes de tránsito en el país.




