La República Dominicana continúa destacándose en el contexto regional por la fortaleza de su flujo de remesas, incluso en medio de la leve caída registrada en varios países de América Latina durante 2025. Según el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), entre enero y octubre el país recibió US$ 9,878.4 millones en remesas, lo que representa un incremento del 10.8 % respecto al mismo período del año anterior.
Este crecimiento equivale a US$ 966.8 millones adicionales y refleja la estabilidad y confianza de la diáspora dominicana, especialmente de quienes residen en Estados Unidos, principal origen de los envíos. Solo en octubre, las remesas ascendieron a US$ 965.6 millones, con un aumento interanual de US$ 52.7 millones (5.8 %), según los datos divulgados por la entidad monetaria.
Impacto directo en los hogares y la economía local
El informe del BCRD resalta que estos recursos tienen un efecto multiplicador sobre el consumo, la inversión y el financiamiento de los sectores más vulnerables del país. Las remesas contribuyen directamente a mejorar las condiciones de vida de cientos de miles de familias, impulsando el comercio interno y la estabilidad del sector financiero.
En momentos en que economías vecinas como Haití, Guatemala y Honduras experimentan una desaceleración en la recepción de divisas, la resiliencia dominicana se explica por la sólida conexión de su comunidad migrante, el crecimiento del empleo en EE. UU. y la confianza en el sistema financiero local.
De acuerdo con el BCRD, el 80.4 % de las remesas de octubre provinieron de Estados Unidos, lo que equivale a US$ 719.8 millones. Este flujo se mantiene estable pese a la volatilidad económica global, evidenciando la capacidad de la diáspora dominicana de sostener su apoyo económico al país.
Perspectivas para el cierre de 2025
El Banco Central estima que, de mantenerse la tendencia actual, el monto total de remesas superará con holgura los US$ 11,700 millones al cierre del año, una cifra récord que consolidaría a República Dominicana como uno de los países más beneficiados de la región por el envío de dinero de su población migrante.
Analistas locales destacan que este comportamiento se traduce en mayor estabilidad cambiaria y en un flujo constante de divisas, elementos claves para mantener la fortaleza del peso dominicano y la confianza en la economía nacional.
En un entorno internacional incierto, la República Dominicana vuelve a demostrar que su principal activo sigue siendo la resiliencia y el compromiso de su gente, tanto dentro como fuera del país.


