RD se prepara para recibir al alto mando militar estadounidense
La República Dominicana se alista para recibir en los próximos días al secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, una visita que marca un momento clave en la cooperación hemisférica en materia de seguridad. El anuncio oficial lo hizo el presidente Luis Abinader, quien describió el viaje como una “jornada de coordinación reforzada” en la lucha contra el narcotráfico.
Lo que en principio se presenta como una visita de carácter técnico adquiere una dimensión más amplia ante un Caribe tenso, donde la carga militar y las rutas ilícitas ganan protagonismo.
Contexto regional: un Caribe bajo presión
Según los medios, la visita de Hegseth ocurre en un momento en que EE.UU. ha desplegado importantes medios navales y aéreos en el Caribe, señalando que no se trata sólo de tráfico de drogas sino de una presión mayor sobre redes transnacionales y estados que facilitan esos flujos.
En ese escenario, la República Dominicana cobra relevancia estratégica: su ubicación la convierte en un nodo vital para monitorear rutas aéreas y marítimas entre Suramérica y el hemisferio norte.
Cooperación bilateral: narcotráfico como eje
El presidente Abinader recordó que la colaboración entre República Dominicana y EE.UU. “ha sido exitosa” y que con esta visita se busca robustecer las operaciones existentes.
Entre las iniciativas que se anticipan están el intercambio de inteligencia, la revisión de operaciones conjuntas y posiblemente nuevas fases de una estrategia integral contra el narcotráfico que involucra ambos gobiernos.
Posibles implicaciones para RD
Para República Dominicana, la visita tiene varias implicaciones. En primer lugar, refuerza su rol como socio de EE.UU. en la región, lo cual puede traducirse en mayor apoyo técnico, logístico y en recursos para labores de vigilancia y combate.
En segundo lugar, el país deberá gestionar cuidadosamente el equilibrio entre colaborar estrechamente con Washington sin verse arrastrado hacia una dinámica de tensiones mayores que no le corresponde directamente.
Finalmente, también abre la puerta a mayor visibilidad internacional sobre su política de combate al narco, lo que podría generar presión interna para mantener estándares y resultados efectivos.
Mirando hacia adelante
Aunque aún no se han revelado los detalles de la agenda oficial, se espera que Hegseth llegue a Santo Domingo esta semana, según comunicados oficiales.
El Gobierno dominicano ya anticipó que en los próximos días se ofrecerán más datos sobre las medidas conjuntas que se presentarán.
La visita constituye más que un trámite protocolario: es un símbolo de la urgente necesidad de una acción coordinada en el Caribe ante amenazas que van más allá del narco y que exigen respuestas regionales.


