La salud mental entra al centro de la agenda nacional: más camas, más intervención en crisis y un Instituto de Neurociencia

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SANTO DOMINGO.— En su rendición de cuentas del 27 de febrero ante la Asamblea Nacional, el presidente Luis Abinader colocó la salud mental como una prioridad de Estado, reconociendo su impacto directo en las familias dominicanas y anunciando un conjunto de medidas para ampliar la respuesta pública: refuerzo de una línea especial gratuita y confidencial, expansión de camas hospitalarias, aumento de unidades de intervención en crisis, habilitación de unidades de desintoxicación, actualización del catálogo de medicamentos y un impulso a la reforma de la Ley 12-06.

Un reconocimiento clave: la salud mental afecta a todos

El mandatario fue directo: es un tema que “nos preocupa a todos” por el impacto que genera en las familias afectadas. En su discurso advirtió que el problema no puede seguir siendo minimizado ni tratado como un asunto secundario .

Ese reconocimiento es más que simbólico. Cuando la salud mental no recibe atención oportuna, las consecuencias se sienten en el hogar: conflictos familiares, bajo rendimiento escolar, ausentismo laboral, consumo problemático de sustancias, violencia intrafamiliar y crisis que escalan sin contención profesional.

Primer paso: acceso inmediato y confidencial

El presidente informó que se reforzó la línea especial de salud mental, gratuita, confidencial y operativa hasta la medianoche .

Este punto es clave. Las crisis no esperan horario administrativo. Muchas veces la persona pide ayuda cuando ya está en el límite. Tener una puerta de entrada accesible puede marcar la diferencia entre estabilizar a tiempo o enfrentar una emergencia mayor.

Más capacidad hospitalaria y respuesta a crisis

El anuncio incluyó cifras concretas:
• Expansión de camas hospitalarias: de 137 a 192, con la meta de llegar a 500 al finalizar el año.
• Aumento de unidades de intervención en crisis: de 18 a 89.
• Habilitación de unidades de desintoxicación de drogas para el cierre de 2026 .

En términos prácticos: más camas y más unidades especializadas significan menos traslados innecesarios, menos esperas peligrosas y mayor posibilidad de estabilización clínica cuando la familia ya no puede sostener la situación sola.

Medicamentos, ley y ciencia: un marco más robusto

El presidente también anunció la ampliación del catálogo nacional de medicamentos de salud mental y el impulso a la reforma de la Ley 12-06 de Salud Mental .

A esto se suma el inicio de la instalación del Instituto Nacional de Neurociencia, que combinará servicios clínicos con investigación científica .

Este componente científico es estratégico. Cuando un país invierte en investigación, formación especializada y protocolos basados en evidencia, mejora la calidad del tratamiento y fortalece su sistema de salud a largo plazo.

Lo que esto significa para las comunidades del Oeste

Para Voces del Oeste, el desafío no es solo destacar los anuncios, sino vigilar que se traduzcan en acceso real para las comunidades.

En Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos y Pedro Brand, la salud mental enfrenta barreras conocidas: escasez de cupos, estigmatización, falta de orientación familiar y dificultad para sostener tratamientos continuos.

Si la ampliación de camas y unidades de crisis se descentraliza y llega a estos territorios, el impacto puede ser profundo: menos crisis sin atención, más acompañamiento familiar y mayor prevención en escuelas y comunidades.

La salud mental ya no puede verse como un tema aislado. Es una urgencia de salud pública que exige rutas claras de acceso, respuestas integrales y coordinación entre hospitales, escuelas, familias y comunidad.

El mensaje del 27 de febrero fue claro: el bienestar emocional entra al centro de la agenda nacional. Ahora el reto es que esa agenda se sienta en cada barrio.