
El ministro de la Presidencia y alto dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), José Ignacio Paliza, fijó una postura firme frente al escándalo que envuelve a actores políticos presuntamente vinculados al narcotráfico. “Si hay más implicados, caerán”, afirmó de manera contundente, marcando la posición del Gobierno ante lo que considera una batalla innegociable contra el crimen organizado.
La declaración llega en un momento de creciente presión pública por la transparencia en casos donde la política y el narcotráfico vuelven a encontrarse en el debate nacional. Para Paliza, la lucha contra la impunidad no distingue militancia ni cargos, y reiteró que las instituciones deben actuar con independencia, caiga quien caiga, si se confirman responsabilidades.
Ex procurador Domínguez Brito exige claridad en el PRM
En paralelo a la postura oficialista, el ex procurador Francisco Domínguez Brito elevó el tono del debate al pedir al PRM aclarar “cuáles dirigentes serán extraditados”. Sus declaraciones han avivado el clima político, al considerar que el país merece explicaciones ante versiones que circulan sobre posibles solicitudes de extradición vinculadas a redes de narcotráfico.
Domínguez Brito insistió en que la ciudadanía necesita certeza y no rumores, y urgió a la cúpula del partido oficial ofrecer detalles claros para preservar la confianza pública en las instituciones. Sus palabras colocan al PRM en el centro de la discusión, justo cuando el Gobierno promueve un discurso de cero tolerancia a la corrupción y los vínculos criminales.
Un país bajo escrutinio
El intercambio entre figuras del oficialismo y la oposición refleja la tensión política que atraviesa la República Dominicana en materia de justicia y transparencia. En los últimos años, las extradiciones por narcotráfico han colocado al país bajo la lupa internacional, al tiempo que han revelado intentos de penetración del crimen organizado en estructuras políticas.
La advertencia de Paliza apunta a enviar un mensaje de fuerza institucional, dejando claro que no se permitirán espacios de protección política. Sin embargo, el reclamo de Domínguez Brito subraya otra preocupación: la necesidad de información precisa que evite especulaciones y fortalezca la confianza en el sistema judicial.
El reto: justicia sin banderas partidarias
Analistas locales destacan que este cruce de posiciones podría definir el tono de la agenda política en los próximos meses. Si bien el Gobierno insiste en que la justicia actuará sin distinción partidaria, la oposición exige mayor claridad para evitar que el tema se convierta en un enfrentamiento político más que en una respuesta institucional.
Por ahora, la población observa con atención, consciente de que el manejo de estos casos marcará la credibilidad de las autoridades en su lucha contra el crimen organizado.


