La digitalización de servicios de salud en la República Dominicana avanza de manera destacada, aunque enfrenta importantes desafíos para cumplir su promesa de mejorar el acceso, la eficiencia y la calidad del cuidado sanitario.
Un panorama de oportunidades
La Estrategia Nacional de Salud Digital 2024‑2028, impulsada por el Ministerio de Salud Pública y otras instancias del Gobierno, busca modernizar el sistema sanitario dominicano mediante la integración de tecnologías de la información y comunicación (TIC). Entre sus objetivos se encuentran la expansión de la telemedicina, la implementación de registros electrónicos de salud y la adopción de inteligencia artificial en diagnósticos y tratamiento.
Por ejemplo, el informe de la Organización Panamericana de la Salud indica que el 85,2 % de la población dominicana tenía acceso a internet en 2021, lo cual facilita el despliegue de soluciones de salud digital.
Beneficios tangibles para la población
La incorporación de plataformas digitales en salud abre puertas para:
- Realizar teleconsultas que beneficien a zonas alejadas o con menor oferta médica.
- Monitorear enfermedades crónicas a distancia con dispositivos conectados.
- Simplificar la gestión de historias clínicas electrónicas, reduciendo errores y tiempos de espera.
- Integrar mayor información para la toma de decisiones en salud pública, lo que puede traducirse en mejores resultados para el sistema.
Retos que persisten
A pesar del avance, quedan pendientes aspectos como:
- Infraestructura desigual: aunque gran parte del país cuenta con internet, la calidad, estabilidad y cobertura en zonas rurales o marginales aún es limitada.
- Regulación y gobernanza: la estrategia digital plantea la necesidad de marcos legales, protección de datos y estándares de interoperabilidad que aún están en desarrollo.
- Brecha de competencias digitales: tanto personal de salud como pacientes requieren capacitación para aprovechar adecuadamente las herramientas digitales.
- Financiamiento sostenible: la inversión en tecnologías, mantenimiento, formación y seguridad es elevada, lo que exige un plan claro para asegurar continuidad.
Mirando hacia el futuro
Para que la salud digital cumpla su promesa en la República Dominicana, será clave que el Gobierno, el sector privado y la academia trabajen de manera coordinada. La estrategia 2024-2028 constituye un marco importante, pero su éxito dependerá de la ejecución, la evaluación constante y la adaptación a las realidades locales.
De esta forma, la salud digital podrá dejar de ser una propuesta y convertirse en un pilar real del bienestar de los dominicanos.


