Santo Domingo.– El productor y empresario digital Santiago Matías, mejor conocido como Alofoke, volvió a generar conversación en el mundo del entretenimiento tras ofrecer una de sus reflexiones más personales hasta la fecha, al referirse al impacto que tuvo el reality La Casa de Alofoke en su vida profesional y espiritual.
Durante una entrevista reciente conducida por El Dotol Nastra, con la participación del DJ Nabil, el CEO de Alofoke Media Group aseguró que el proyecto no nació desde una lógica empresarial tradicional, sino desde lo que definió como una visión que trasciende lo terrenal.
“No vino de un hombre, vino de arriba”
Matías afirmó que tanto la primera como la segunda temporada del reality fueron el resultado de una sincronía difícil de explicar desde lo humano. Para él, la ejecución, el impacto mediático, la respuesta del público y la cohesión del equipo obedecieron a algo superior.
“No fue una idea común. Todo fluyó con una precisión que no se puede fabricar. Eso no vino de un hombre, vino de arriba”, expresó, destacando que el proyecto marcó un punto de quiebre en su carrera.
Un éxito que transformó al creador
Más allá de los números, las visualizaciones y la viralidad, Santiago Matías confesó que el éxito masivo de La Casa de Alofoke provocó en él un proceso de introspección profunda, llevándolo a replantearse su propósito y su paso por la vida.
El empresario sostuvo que el impacto del reality lo obligó a detenerse y reflexionar sobre su rol, no solo como figura influyente en los medios digitales, sino como ser humano con una responsabilidad mayor frente a su audiencia y a su entorno.
“Cuando algo así pasa, tú no puedes seguir igual. Te obliga a mirarte por dentro y preguntarte por qué y para qué estás aquí”, dejó entrever durante la conversación.
Un antes y un después en la industria digital
La Casa de Alofoke se consolidó como uno de los proyectos más innovadores del ecosistema digital dominicano, al combinar convivencia, espectáculo, controversia y transmisión en tiempo real, logrando niveles de interacción inéditos en plataformas locales.
Para muchos analistas del entretenimiento, el reality no solo elevó la marca Alofoke, sino que redefinió la forma de consumir contenido digital en República Dominicana, abriendo paso a nuevos formatos y narrativas.
Una etapa de madurez personal
Matías aseguró que este momento de su vida lo encuentra más consciente, agradecido y enfocado en proyectos con propósito. Aunque no descartó nuevas producciones de alto impacto, dejó claro que su prioridad ahora es alinear el éxito profesional con su crecimiento personal y espiritual.
Con estas declaraciones, Santiago Matías muestra una faceta menos controversial y más reflexiva, reafirmando que La Casa de Alofoke no solo fue un fenómeno mediático, sino una experiencia que transformó su manera de verse a sí mismo y a su legado.



