La administración de Donald Trump busca cancelar US$810 millones ya aprobados por el Congreso mediante una controvertida estrategia presupuestaria conocida como “pocket rescission”. La medida abre un nuevo debate sobre el poder presidencial, el gasto público y el impacto económico sobre programas sociales.
El Ministerio de Vivienda y Edificaciones informó un incremento de 93 % en las licencias de construcción entre enero y septiembre de 2026 y plantea reducir a 30 días el tiempo de aprobación de estos permisos.