
Washington.– El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que decidió cancelar una nueva oleada de ataques militares contra Venezuela, al considerar que la medida ya no era necesaria debido a recientes acciones de cooperación por parte del gobierno venezolano.
La afirmación fue realizada a través de un mensaje publicado por el mandatario en su red social Truth, donde explicó que la segunda fase de ataques, con la que había amenazado previamente, “parece innecesaria en este momento”, en vista de los acontecimientos más recientes.
“La cooperación cambió el escenario”
Trump indicó que la decisión responde a un cambio en la actitud de Venezuela, el cual, según sostuvo, abre la puerta a un escenario distinto al de la confrontación directa. Sin ofrecer detalles técnicos sobre los acuerdos alcanzados, el presidente dejó claro que la colaboración mostrada fue suficiente para detener la escalada militar que estaba sobre la mesa.
“Cuando hay cooperación real, no tiene sentido continuar con ataques que solo agravan la situación”, dejó entrever el mandatario en su publicación.
Tensiones previas y advertencias públicas
En días recientes, el presidente estadounidense había elevado el tono contra el gobierno venezolano, advirtiendo sobre posibles acciones militares adicionales tras una serie de eventos que tensaron aún más las relaciones bilaterales.
Estas advertencias generaron inquietud en la comunidad internacional y reacciones encontradas dentro de Estados Unidos, donde algunos sectores políticos cuestionaron la posibilidad de una escalada sin la aprobación del Congreso.
Presencia militar se mantiene
Aunque Trump afirmó que los ataques fueron cancelados, dejó claro que la vigilancia y presencia militar estadounidense en la región continúa activa, como parte de los mecanismos de seguridad y presión estratégica de Washington.
Analistas consideran que esta postura busca mantener una línea dura de disuasión, al tiempo que se envía una señal de apertura condicionada a nuevos gestos de cooperación por parte de Caracas.
Repercusiones internacionales
El anuncio marca un nuevo giro en la compleja relación entre Estados Unidos y Venezuela, caracterizada durante años por sanciones económicas, tensiones diplomáticas y amenazas militares.
Gobiernos y organismos internacionales observan con atención el desarrollo de estos acontecimientos, que podrían tener implicaciones directas en la estabilidad regional, especialmente en América Latina y el Caribe.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han emitido una reacción oficial a las declaraciones del presidente estadounidense.



