La decisión marca un giro histórico en la política de defensa de Estados Unidos
Washington. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó iniciar de inmediato pruebas del arsenal nuclear norteamericano, poniendo fin a una moratoria que se mantenía desde 1992, según reportó la agencia EFE.
De concretarse, esta decisión representaría un cambio profundo en la política de seguridad estadounidense y en el equilibrio nuclear global, al romper una pausa de más de 30 años en los ensayos atómicos.
Reacción tras maniobras de Rusia
El anuncio se produce apenas una semana después de que el presidente ruso Vladímir Putin dirigiera desde el Kremlin ejercicios militares de gran escala con sus fuerzas nucleares, durante los cuales se lanzó un misil balístico intercontinental Yars, con alcance de hasta 12 000 kilómetros.
Analistas internacionales consideran que la medida de Trump responde a un clima de creciente tensión geoestratégicaentre Washington y Moscú.
Antecedentes: tres décadas sin pruebas
La última prueba nuclear de Estados Unidos se realizó el 23 de septiembre de 1992, en el desierto de Nevada. Desde entonces, el país ha limitado sus ensayos a experimentos subcríticos, que no producen reacciones en cadena ni detonaciones atómicas.
Esa moratoria fue aprobada en el Congreso estadounidense tras la caída de la Unión Soviética, con la intención de reducir la carrera armamentista y promover la desnuclearización global.
Tratados internacionales en riesgo
El movimiento de Washington podría generar tensiones diplomáticas con los países firmantes del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBT), aprobado por la ONU en 1996.
Aunque Estados Unidos firmó el acuerdo, nunca lo ratificó, al igual que China, lo que ha impedido su plena entrada en vigor.
Expertos en control de armas advierten que la reanudación de pruebas podría estimular una nueva carrera nuclear, afectando la estabilidad internacional y los compromisos de seguridad global asumidos por las principales potencias.


