Santo Domingo.– El sector de zonas francas de la República Dominicana alcanzó un **récord histórico de más de 200 mil empleos directos, consolidándose como un pilar clave de la economía nacional y reflejo del dinamismo productivo del país. Esta cifra, que representa la mayor registrada hasta ahora y equivale a un crecimiento acumulado de un 67 % desde los niveles más bajos en la pandemia, demuestra el papel fundamental de este régimen para la generación de empleo formal y estabilidad laboral.
La Asociación de Industriales de la Región Norte (AIREN) destacó que alrededor del 50 % de esos empleos se concentran en la región del Cibao, especialmente en provincias como Santiago y zonas aledañas, donde el desarrollo manufacturero ha logrado integrar industrias locales, encadenamientos productivos y exportación, reforzando así a esta área como uno de los principales motores del crecimiento económico dominicano.
Impulso regional en el Cibao
El Cibao, con Santiago de los Caballeros como epicentro urbano e industrial, ha visto un desarrollo sostenido de parques industriales y zonas francas que no solo generan trabajo formal, sino que también fomentan la especialización técnica y vocaciones profesionales en sectores productivos. Este crecimiento ha contribuido a desconcentrar la actividad económica tradicional del país, distribuyendo inversión y oportunidades laborales de manera más equilibrada entre distintas provincias de la región Norte.
Luis José Bonilla, presidente de AIREN, resaltó que las zonas francas “no son un sector aislado”, sino una parte integral del tejido industrial de la región Norte, con presencia en subsectores como tabaco y derivados, dispositivos médicos, confecciones, empaques y agroindustria, lo que ha fortalecido la capacidad exportadora dominicana.
Cifras récord y crecimiento sostenido
Según datos oficiales reportados por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, el régimen de zonas francas cerró octubre de 2025 con 200,134 empleos directos, un máximo histórico para el país. Este crecimiento se ha logrado gracias a la atracción de inversión extranjera y local, así como a la diversificación de actividad productiva dentro del régimen.
El ministro Víctor “Ito” Bisonó destacó que, además de su impacto directo en la fuerza laboral, el sector de zonas francas atrae inversiones, genera exportaciones y participa activamente en sectores tecnológicos emergentes, como la producción vinculada a semiconductores, enfatizando la importancia de capacitar talento dominicano para aprovechar estas oportunidades.
Impacto socioeconómico y perspectivas
El crecimiento de los empleos en zonas francas ha tenido un efecto multiplicador en la economía local y nacional. Más allá de los puestos directos, se ha fortalecido la demanda de servicios logísticos, transporte, energía y suministros, impulsando sectores complementarios y contribuyendo al desarrollo económico territorial.
Este posicionamiento de las zonas francas como un motor de empleo y producción formal reafirma su rol estratégico dentro del modelo productivo dominicano, en un contexto donde la diversificación industrial sigue siendo clave para mantener tasas de crecimiento y atraer inversiones que fortalezcan la competitividad nacional.



