Abinader llama a la unidad del PRM en medio de las aspiraciones hacia 2028

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Mientras el calendario político avanza y comienzan a perfilarse las figuras que podrían competir por la candidatura presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para las elecciones de 2028, el presidente de la República, Luis Abinader, lanzó un mensaje que muchos interpretan como una advertencia preventiva a la dirigencia oficialista: preservar la unidad, actuar con humildad y evitar que las aspiraciones personales se conviertan en divisiones internas.

Durante una reunión del Comité Nacional del PRM, Abinader recordó que ningún partido en el poder está exento del desgaste político y que uno de los mayores riesgos es caer en la complacencia o desconectarse de las necesidades reales de la población. En ese sentido, exhortó a los dirigentes a mantenerse cerca de las comunidades, escuchar las preocupaciones ciudadanas y poner el interés colectivo por encima de las agendas individuales.

El mandatario enfatizó que las diferencias internas son naturales en una organización democrática, pero advirtió que esas diferencias no deben transformarse en enfrentamientos que debiliten al partido. Según expresó, el verdadero adversario no está dentro del PRM ni siquiera en la oposición, sino en problemas estructurales como la pobreza, la desigualdad y el atraso social.

Un mensaje con destinatarios claros

Las declaraciones del presidente se producen en un contexto donde varias figuras del oficialismo comienzan a posicionarse públicamente con miras al próximo proceso electoral. Nombres como David Collado, Carolina Mejía, José Ignacio Paliza y otros dirigentes aparecen cada vez con mayor frecuencia en encuestas, actividades políticas y escenarios públicos.

Aunque faltan años para la elección presidencial, la historia política dominicana demuestra que las luchas internas suelen comenzar mucho antes de los procesos formales y, en ocasiones, terminan afectando la gobernabilidad de los partidos que ocupan el poder.

La reforma interna del partido

El llamado a la unidad coincide además con el proceso de reforma estatutaria y renovación de las estructuras internas del PRM. La organización aprobó recientemente un calendario para escoger nuevas autoridades y actualizar sus estatutos, con la intención de fortalecer su institucionalidad y prepararse para los desafíos futuros.

Para Abinader, el objetivo es demostrar que el proyecto político trasciende a los liderazgos individuales y que el partido cuenta con una estructura capaz de mantenerse vigente más allá de su propia gestión presidencial.

El desafío de gobernar y proyectar el futuro

El mensaje presidencial también refleja una realidad política innegable: mientras el Gobierno busca concentrarse en temas como economía, empleo, seguridad y servicios públicos, las aspiraciones hacia 2028 comienzan a ocupar espacio dentro del debate nacional.

La gran pregunta es si el PRM logrará mantener la cohesión que le permitió alcanzar y conservar el poder o si las futuras candidaturas terminarán generando tensiones internas que puedan afectar su fortaleza electoral.

Por ahora, el presidente ha dejado clara su posición: primero la unidad, luego las aspiraciones.

Porque, como él mismo afirmó ante la dirigencia perremeísta, “todos pasaremos, pero el partido debe permanecer”.