Santo Domingo. El superintendente de Bancos, Alejandro Fernández W., anunció que dejará el cargo el próximo 16 de agosto, fecha en la que concluye el período para el que fue designado. Con esta decisión, pone fin a una gestión que se extendió por varios años y que estuvo marcada por la modernización de la supervisión financiera y el fortalecimiento del sistema bancario dominicano.
Según informó el funcionario, no buscará una nueva renovación en el puesto y comunicó formalmente su decisión al presidente Luis Abinader desde principios del mes de abril. Fernández explicó que la determinación fue tomada junto a su familia y que responde a una decisión personal asumida “con paz y convicción”.
Una gestión enfocada en la estabilidad financiera
Durante su permanencia al frente de la Superintendencia de Bancos, Alejandro Fernández encabezó importantes iniciativas dirigidas a fortalecer la regulación y supervisión del sistema financiero nacional.
Su administración impulsó la transformación digital de la institución, promovió mayores estándares de transparencia y trabajó en la adopción de mecanismos para mejorar la gestión de riesgos en las entidades de intermediación financiera.
Uno de los mayores retos de su gestión fue enfrentar los efectos económicos derivados de la pandemia del COVID-19. En ese período, la Superintendencia desempeñó un papel clave en la implementación de medidas regulatorias que permitieron preservar la estabilidad del sistema bancario mientras se protegía la capacidad de pago de empresas y familias.
Asimismo, durante su mandato se fortalecieron las herramientas de supervisión basadas en riesgos y se promovieron avances en materia de inclusión financiera, educación financiera y protección de los usuarios de los servicios bancarios.
Un sistema financiero fortalecido
La salida de Fernández ocurre en un momento en que el sistema financiero dominicano mantiene indicadores considerados sólidos por organismos nacionales e internacionales, con adecuados niveles de solvencia, liquidez y rentabilidad.
Analistas consideran que uno de los principales legados de su gestión fue consolidar la confianza en la banca dominicana mediante una supervisión más técnica y alineada con estándares internacionales, lo que ha contribuido a preservar la estabilidad del sector incluso en escenarios económicos complejos.
Expectativa por su sucesor
Con el anuncio de su salida, ahora corresponde al Poder Ejecutivo designar a quien asumirá la dirección de la Superintendencia de Bancos para el próximo período.
El relevo será observado de cerca por el sector financiero, ya que la institución desempeña un papel estratégico en la regulación y supervisión de bancos múltiples, asociaciones de ahorro y préstamo, bancos de ahorro y crédito y demás entidades de intermediación financiera.
La transición se produce en un contexto en el que la digitalización bancaria, la ciberseguridad, la innovación tecnológica y la protección del consumidor financiero continúan siendo algunos de los principales desafíos del sistema financiero dominicano.




