¿Cuánto le cuesta un preso al Estado dominicano? Luisín Jiménez pone sobre la mesa el costo de las cárceles

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Ilustración editorial sobre las prisiones y el sistema penitenciario de la República Dominicana

Por Henry Montero

SANTO DOMINGO.– El costo de mantener el sistema penitenciario de la República Dominicana vuelve al centro del debate público luego de una intervención del comunicador y exlegislador Luisín Jiménez, quien reflexionó sobre la delincuencia juvenil, las cárceles y el impacto económico y social que representa para el Estado sostener a miles de personas privadas de libertad.

La intervención de Jiménez plantea una discusión que va más allá de la operación cotidiana de los centros penitenciarios: cuánto termina pagando el Estado cuando un joven entra en el circuito de la delincuencia, el proceso judicial y posteriormente la prisión.

Lo que dicen las cifras oficiales

La comparación debe hacerse con precisión. La documentación oficial del Presupuesto General del Estado 2026 asigna a la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales aproximadamente RD$2,803.8 millones. Por tanto, no sería correcto afirmar que el presupuesto penitenciario completo supera los presupuestos nacionales de Educación o Salud, que son considerablemente mayores.

Sin embargo, la discusión planteada por Jiménez permite formular una pregunta más amplia: ¿cuánto termina costándole realmente a la sociedad dominicana que un joven llegue a prisión?

El costo de la criminalidad y del encarcelamiento no se limita al presupuesto directo de una cárcel. Puede involucrar seguridad, alimentación, personal penitenciario, infraestructura, servicios de salud y salud mental, administración de justicia, rehabilitación y programas de reinserción social.

Cárceles frente a prevención

El debate también plantea cuánto debe invertir la República Dominicana después de que una persona delinque frente a cuánto puede invertir antes en educación, salud —incluyendo salud mental—, vivienda, empleo juvenil, prevención de la violencia y oportunidades sociales.

La función penitenciaria tampoco debería limitarse a la custodia. La rehabilitación, la educación y la reinserción social son componentes esenciales si se pretende reducir la reincidencia y facilitar el retorno de las personas privadas de libertad a sus comunidades.

La intervención de Luisín Jiménez pone así sobre la mesa una discusión que merece ser examinada con datos: no solamente cuánto dinero cuesta mantener una cárcel, sino cuánto le cuesta al país que la prevención llegue demasiado tarde para miles de jóvenes.

Fuentes: intervención de Luisín Jiménez; documentación del Presupuesto General del Estado 2026 de la Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES).