El aumento de adultos mayores en el país impulsa la necesidad de fortalecer la atención geriátrica, la prevención y los servicios especializados de salud.
Santo Domingo. La República Dominicana enfrenta una transformación demográfica que comienza a generar nuevos desafíos para el sistema de salud. El aumento progresivo de la población adulta mayor está obligando a las autoridades, centros médicos y profesionales de la salud a replantear estrategias de atención para responder a las necesidades de una sociedad que envejece.
Durante las últimas décadas, los avances en medicina, vacunación, acceso a servicios de salud y mejoras en la calidad de vida han contribuido a que las personas vivan más años. Sin embargo, este logro también plantea importantes retos relacionados con la atención de enfermedades crónicas, el cuidado especializado y la sostenibilidad de los servicios sanitarios.
Especialistas señalan que cada vez es más frecuente la atención de pacientes mayores de 60 años que requieren seguimiento continuo por condiciones como hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiovasculares, artritis, osteoporosis, Alzheimer y otras afecciones asociadas al envejecimiento.
La necesidad de fortalecer la atención geriátrica
Uno de los principales desafíos consiste en ampliar la disponibilidad de especialistas en geriatría y servicios enfocados en el cuidado integral de los adultos mayores. Actualmente, diversos sectores consideran necesario fortalecer la atención primaria y desarrollar programas preventivos que permitan mejorar la calidad de vida de esta población.
Los expertos destacan que el envejecimiento saludable no depende únicamente de la atención médica, sino también de factores como la actividad física, la alimentación adecuada, la salud mental, la integración social y el acceso a espacios seguros para el desarrollo de actividades recreativas.
Un reto para las familias
El fenómeno también impacta directamente a las familias dominicanas. Cada vez más hogares asumen responsabilidades relacionadas con el cuidado de padres y abuelos, lo que genera nuevos desafíos económicos, emocionales y sociales.
Muchos familiares se convierten en cuidadores principales sin contar con la capacitación necesaria para atender adecuadamente a personas con enfermedades neurodegenerativas o limitaciones físicas propias de la edad avanzada.
Prepararse para el futuro
Las proyecciones demográficas indican que la proporción de adultos mayores continuará aumentando en los próximos años, por lo que especialistas consideran fundamental que el país fortalezca desde ahora sus políticas públicas dirigidas a este segmento poblacional.
Entre las medidas recomendadas figuran la ampliación de servicios geriátricos, el fortalecimiento de programas de prevención, la promoción de estilos de vida saludables y el desarrollo de infraestructuras adaptadas a las necesidades de las personas mayores.
Una sociedad que cambia
El envejecimiento de la población representa uno de los mayores desafíos sanitarios del siglo XXI. Más que un problema, los expertos lo consideran una realidad que exige planificación, inversión y una visión de largo plazo para garantizar que los dominicanos puedan disfrutar de una vida más larga, saludable y digna.
La forma en que el país responda a este desafío definirá gran parte de la calidad de vida de millones de ciudadanos en las próximas décadas.






