Santo Domingo.— Después de más de dos décadas convertido en uno de los rostros más reconocibles de la gestión de emergencias en República Dominicana, el mayor general retirado y abogado Juan Manuel Méndez García recibe una responsabilidad completamente distinta: dirigir el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), tras ser designado por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto 551-26.
El movimiento coloca a Méndez frente a uno de los desafíos más complejos de la administración pública dominicana. Durante años su nombre estuvo relacionado con huracanes, tormentas, terremotos, inundaciones y grandes operativos nacionales. Ahora deberá trasladar esa capacidad de coordinación y respuesta hacia un problema que afecta diariamente a millones de ciudadanos: el tránsito, la movilidad y la seguridad vial.
Méndez llega al INTRANT después de una extensa permanencia al frente del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), organismo que dirigía desde 2005. Aunque su llegada al COE antecede al actual Gobierno, durante toda la administración del presidente Abinader se mantuvo como director de esa institución, convirtiéndose en una figura clave para la coordinación nacional frente a fenómenos atmosféricos y otras situaciones de emergencia.
Durante estos años le correspondió dirigir operativos ante tormentas, huracanes, inundaciones y otras amenazas naturales, además de participar activamente en la respuesta del Estado durante la pandemia de COVID-19. Esa experiencia fortaleció un perfil caracterizado por la disciplina operativa, el manejo de equipos multidisciplinarios y la capacidad de coordinar simultáneamente diferentes instituciones.
A esa responsabilidad se sumó en junio de 2022 la dirección de la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), entonces vinculada a los programas de asistencia social del Gobierno. Desde allí amplió su experiencia hacia un ámbito diferente al estrictamente militar y de emergencias, relacionado con la atención social y la respuesta directa a poblaciones vulnerables.
Su trayectoria, sin embargo, comenzó mucho antes. Méndez desarrolló una extensa carrera dentro del Ejército de República Dominicana, institución en la que sirvió desde 1986 hasta su retiro en 2020 con el rango de mayor general. Es doctor en Derecho, cuenta con estudios de posgrado en Derecho Civil y ejerció funciones como juez presidente del Consejo de Guerra de Primera Instancia y consultor jurídico del Ejército.
Ahora el escenario cambia completamente.
El INTRANT no es una institución de respuesta ocasional ante una emergencia. Sus problemas están presentes todos los días y a todas horas. Congestionamientos, accidentes de tránsito, transporte público, motocicletas, fiscalización, educación vial, semaforización, regulación del transporte de carga y coordinación con diferentes organismos forman parte de una estructura donde las soluciones requieren planificación permanente y resultados que el ciudadano pueda percibir en las calles.
Precisamente ahí estará la gran prueba para Méndez. Su experiencia demuestra capacidad para coordinar instituciones cuando existe una emergencia claramente identificada. En el INTRANT tendrá que aplicar esa misma disciplina frente a una realidad mucho más estructural, donde no existe una única crisis que comienza y termina, sino múltiples problemas acumulados durante décadas.
La seguridad vial será uno de sus mayores retos. República Dominicana continúa enfrentando una elevada incidencia de muertes y lesiones provocadas por siniestros de tránsito, convirtiendo el tema en un problema que trasciende la movilidad para convertirse también en una cuestión de salud pública, educación y cumplimiento de la ley.
También tendrá que fortalecer la coordinación con la DIGESETT, los ayuntamientos, el sistema de transporte público y las demás instituciones relacionadas con la movilidad. El INTRANT posee amplias competencias regulatorias, pero sus resultados dependen en gran medida de la capacidad para articular decisiones con otros organismos.
Su designación tiene además un elemento simbólico importante: Abinader coloca a un hombre acostumbrado a administrar emergencias frente a una de las grandes emergencias cotidianas del país: el caos del tránsito.
El desafío será demostrar que las capacidades que durante años funcionaron dentro del COE pueden trasladarse a una institución con una dinámica completamente diferente. Coordinar evacuaciones antes de un huracán exige autoridad y planificación; reorganizar la movilidad de un país exige además políticas públicas sostenidas, transformación cultural, tecnología, fiscalización y decisiones que muchas veces generan resistencia.
Méndez recibe así uno de los nombramientos que mayores expectativas despierta dentro de los recientes cambios realizados por el Poder Ejecutivo. Su trayectoria le concede experiencia y reconocimiento, pero también eleva considerablemente el nivel de exigencia.
Después de años diciéndole al país cómo prepararse frente a una tormenta, Juan Manuel Méndez tendrá ahora que enfrentar una tormenta diferente: la del tránsito dominicano.
Y en esta nueva responsabilidad, más que reaccionar ante una emergencia, su gran reto será contribuir a construir un sistema de movilidad más organizado, seguro y eficiente. Porque en el INTRANT, los resultados no se medirán solamente en planes y operativos: se medirán todos los días, en cada avenida, en cada carretera y en el tiempo que le toma a un ciudadano llegar seguro a su destino.




