Por Henry Montero Tapia
La Guaira, Venezuela. En medio de una de las emergencias humanitarias más complejas provocadas por los devastadores terremotos que afectaron a Venezuela, la República Dominicana ha demostrado que la solidaridad no conoce fronteras. A través del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social y del Equipo Médico de Emergencia de República Dominicana (EMT-RD), el país continúa desarrollando la Misión Humanitaria Quisqueya Solidaria, llevando atención médica, apoyo psicológico, medicamentos, agua potable y esperanza a cientos de familias afectadas.
Desde su despliegue en la comunidad de Catia La Mar, en el estado de La Guaira, el hospital móvil dominicano se ha convertido en un punto de referencia para la población que busca atención oportuna tras el desastre. Médicos, enfermeras, psicólogos, farmacéuticos, especialistas en agua y saneamiento, técnicos y personal logístico trabajan diariamente bajo los estándares internacionales de los Equipos Médicos de Emergencia (EMT), ofreciendo una respuesta integral a las necesidades de la comunidad.

Un impacto que sigue creciendo
Los resultados reflejan el alcance de esta misión humanitaria.
Al cierre del Informe No. 7, correspondiente al 11 de julio de 2026, el equipo dominicano había brindado atención a 1,200 personas en apenas 6.5 días de operaciones, demostrando una capacidad de respuesta que aumenta conforme avanzan las jornadas de trabajo.
El balance acumulado incluye:
710 atenciones de emergencia y consultas generales.
144 consultas pediátricas.
232 consultas ginecológicas.
114 intervenciones en salud mental.
Además, durante la misión se han distribuido miles de medicamentos, se han realizado estudios diagnósticos, vacunaciones, sonografías, controles de glicemia y otras intervenciones que han permitido atender oportunamente las necesidades médicas de la población afectada.

Mucho más que atención médica
La respuesta dominicana ha ido más allá de las consultas clínicas.
El equipo ha procesado miles de litros de agua potable, realizado la cloración de reservorios comunitarios para prevenir enfermedades, desarrollado jornadas de educación sanitaria, control vectorial y campañas comunitarias de prevención. También ha organizado actividades de desparasitación dirigidas a decenas de familias afectadas, fortaleciendo las condiciones de salud pública en las comunidades intervenidas.
Estas acciones reducen el riesgo de brotes epidémicos, que suelen surgir tras grandes desastres naturales, y contribuyen a restablecer las condiciones básicas de salud y bienestar.
La salud mental también salva vidas
Uno de los mayores aciertos de la Misión Quisqueya Solidaria ha sido incorporar la salud mental como componente prioritario de la respuesta humanitaria.
Las personas que sobreviven a un terremoto enfrentan pérdidas materiales, separación familiar, incertidumbre, miedo, ansiedad y duelo. Atender estas heridas emocionales es tan importante como tratar una fractura o una infección.
Dentro de este esfuerzo sobresale la labor de la Dra. Elizabeth Ruiz, quien lidera el componente de salud mental del equipo dominicano. Bajo su coordinación, psicólogos y profesionales especializados brindan primeros auxilios psicológicos, intervenciones en crisis, acompañamiento emocional y orientación a personas y familias afectadas.
Hasta la fecha, el equipo ha realizado 114 intervenciones de salud mental, lo que reafirma que cuidar la mente también implica salvar vidas.
Los héroes de Quisqueya Solidaria
Detrás de cada cifra hay una historia humana.
Existe un médico que atiende sin descanso; una enfermera que brinda tranquilidad; un psicólogo que escucha el dolor de quien lo perdió todo; un farmacéutico que garantiza el acceso a medicamentos; un especialista en agua y saneamiento que previene enfermedades antes de que aparezcan; un técnico que mantiene operativa la infraestructura del hospital móvil; y un equipo logístico que hace posible que toda la misión funcione día tras día.
Ellos son los verdaderos héroes de Quisqueya Solidaria.
Su trabajo representa lo mejor del pueblo dominicano: solidaridad, profesionalismo, vocación de servicio y compromiso con la vida.
Una República Dominicana solidaria
La respuesta del Ministerio de Salud Pública demuestra que la cooperación internacional puede convertirse en una poderosa herramienta para proteger la vida y la dignidad humana. En momentos en que el sufrimiento no distingue fronteras, la República Dominicana ha respondido con hechos, enviando un equipo altamente capacitado para aliviar el dolor de un pueblo hermano.
La Misión Humanitaria Quisqueya Solidaria es hoy un ejemplo de cómo la medicina, la salud pública y la salud mental trabajan de manera integrada para reconstruir comunidades golpeadas por la tragedia.
Mientras continúan las labores en La Guaira, el pueblo venezolano recibe mucho más que atención sanitaria: recibe el abrazo fraterno de una nación que ha decidido estar presente cuando más se necesita.
Porque la verdadera grandeza de un país no solo se mide por lo que logra para sí mismo, sino también por su capacidad de tender la mano a quienes atraviesan los momentos más difíciles de su historia.




