República Dominicana rumbo al 2028: comienza la carrera por la sucesión presidencial

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La imposibilidad constitucional de una nueva candidatura de Luis Abinader abre un escenario de renovación política donde el PRM, la Fuerza del Pueblo y el PLD comienzan a perfilar sus principales figuras para las elecciones de 2028.

Santo Domingo, RD. Aunque faltan dos años para las elecciones presidenciales de 2028, el panorama político dominicano ya muestra señales de una intensa competencia entre las principales fuerzas partidarias del país. La imposibilidad constitucional del presidente Luis Abinader de optar por un nuevo período abre un escenario de renovación de liderazgos tanto en el oficialismo como en la oposición.

Dentro del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), diversas figuras han comenzado a posicionarse como posibles aspirantes presidenciales. Entre los nombres que más atención generan se encuentran el ministro de Turismo, David Collado; la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía; y otros dirigentes que buscan fortalecer su presencia nacional de cara a los próximos años. Diversas encuestas publicadas durante 2026 colocan a Collado entre las figuras de mayor aceptación dentro del partido de gobierno.

Mientras tanto, la oposición también acelera sus movimientos. La Fuerza del Pueblo (FP) mantiene una estructura política consolidada alrededor del expresidente Leonel Fernández, quien continúa siendo la principal figura de esa organización para la contienda electoral venidera.

Por su parte, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) enfrenta el reto de reorganizar su liderazgo y definir una candidatura capaz de recuperar espacios perdidos en los últimos procesos electorales. La organización ya ha identificado varios aspirantes presidenciales y trabaja en fortalecer su estructura interna para competir en el próximo ciclo electoral.

Los analistas coinciden en que temas como la economía, la seguridad ciudadana, el costo de la vida, la generación de empleos y los servicios públicos serán factores determinantes en la decisión de los votantes durante los próximos años. Asimismo, las alianzas políticas podrían jugar un papel clave en un escenario donde ninguna organización parece tener asegurada una victoria en primera vuelta.

A medida que avance el calendario electoral, la atención estará centrada en las definiciones internas de los partidos, las encuestas de opinión y la capacidad de cada liderazgo para conectar con una ciudadanía que demanda soluciones concretas a los desafíos nacionales.

Con el 2028 en el horizonte, la política dominicana entra en una nueva etapa donde la renovación de liderazgos, las estrategias partidarias y las alianzas electorales comenzarán a definir quién ocupará el Palacio Nacional en el próximo período presidencial.