Una mochila puede salvar vidas

0
6

Autoridades exhortan a las familias dominicanas a preparar un equipo de emergencia que les permita mantenerse durante al menos 72 horas sin asistencia externa

Santo Domingo.– Ante la posibilidad de huracanes, inundaciones, terremotos, incendios u otras situaciones imprevistas, las autoridades dominicanas reiteraron la importancia de que cada familia cuente con una mochila de emergencia preparada y colocada en un lugar de fácil acceso.

El llamado busca fortalecer la prevención en los hogares y reducir la vulnerabilidad durante las primeras horas de una crisis, cuando los organismos de socorro podrían enfrentar dificultades para llegar inmediatamente a todas las comunidades afectadas.

Una mochila de emergencia debe contener agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos, un botiquín de primeros auxilios, linterna, radio portátil, baterías, cargador externo para teléfonos y copias protegidas de los documentos personales.

También es recomendable incluir dinero en efectivo, ropa ligera, impermeable, manta térmica, artículos de higiene, repelente de insectos, protector solar, silbato, mascarillas y una lista con los números telefónicos de familiares y organismos de emergencia.

Prepararse para las primeras 72 horas

La recomendación general es disponer de recursos suficientes para que cada integrante de la familia pueda mantenerse durante un mínimo de 72 horas sin asistencia externa.

Este periodo resulta crucial porque, después de un evento de gran magnitud, los servicios de electricidad, agua potable, transporte y telecomunicaciones pueden quedar temporalmente interrumpidos. Las calles también podrían bloquearse y los centros médicos experimentar una alta demanda de pacientes.

La mochila no debe prepararse pensando únicamente en los adultos. Su contenido debe responder a las necesidades particulares de cada hogar. Si existen niños pequeños, personas envejecientes, pacientes con enfermedades crónicas o mascotas, será necesario agregar alimentos especiales, pañales, fórmulas, medicamentos y otros artículos indispensables.

En el caso de los medicamentos de uso continuo, deben mantenerse identificados y acompañados de las indicaciones correspondientes. No es recomendable suspender tratamientos ni consumir productos sin orientación médica.

Revisar su contenido periódicamente

Preparar la mochila una sola vez no es suficiente. Las autoridades recomiendan revisar periódicamente los alimentos, el agua, las baterías y los medicamentos para comprobar que no estén vencidos o deteriorados.

También debe verificarse que la linterna, la radio y el cargador externo funcionen correctamente. Los documentos importantes pueden conservarse dentro de una bolsa impermeable o almacenarse en una memoria digital protegida.

Cada miembro de la familia debe conocer dónde se encuentra la mochila y cómo utilizar los artículos que contiene. Lo ideal es colocarla cerca de una salida segura, evitando espacios de difícil acceso o lugares que puedan quedar bloqueados durante una emergencia.

Un plan familiar también es necesario

La mochila debe complementarse con un plan familiar de emergencia. Este plan debe establecer las rutas de salida de la vivienda, los puntos de encuentro y la persona que ayudará a los niños, envejecientes o familiares con alguna discapacidad.

Además, es importante identificar previamente los refugios disponibles en la comunidad y seguir únicamente las informaciones emitidas por los organismos oficiales.

Durante una emergencia, la desinformación puede generar pánico y provocar decisiones peligrosas. Por esa razón, la radio portátil sigue siendo un recurso valioso cuando falla el servicio eléctrico o la conexión a internet.

Las familias también deben evitar exponerse innecesariamente, cruzar ríos o cañadas desbordadas, tocar cables eléctricos caídos o regresar a una vivienda que haya sufrido daños estructurales sin la autorización correspondiente.

La prevención comienza antes

República Dominicana está expuesta a distintos fenómenos naturales debido a su ubicación geográfica. La preparación ciudadana, por tanto, no debe comenzar cuando ya existe una alerta o cuando el evento está próximo a impactar.

Contar con una mochila de emergencia no elimina los riesgos, pero permite responder con mayor rapidez y organización. En una situación crítica, disponer de agua, medicamentos, iluminación y documentos protegidos puede marcar una diferencia importante.

La prevención también es protección. Una mochila preparada, un plan familiar conocido por todos y la atención a las orientaciones oficiales pueden convertirse en herramientas fundamentales para preservar vidas.