Santo Domingo.– La Dirección General de Aduanas (DGA), en coordinación con el Ministerio Público, decomisó un importante cargamento de mercancías presuntamente introducidas de manera irregular al país a través del Puerto Multimodal Caucedo, en un operativo que habría evitado pérdidas fiscales estimadas en RD$42.2 millones.
Durante la intervención fueron incautados 4.5 millones de unidades de cigarrillos de la marca Jaisalmer, además de 961 televisores de diferentes marcas y tamaños, luego de que las autoridades detectaran irregularidades entre la mercancía declarada y el contenido real de dos contenedores.
De acuerdo con las informaciones preliminares, las inconsistencias fueron identificadas durante los procesos de control y fiscalización que se realizan sobre las cargas que ingresan al territorio nacional. Al verificar físicamente los contenedores, las autoridades determinaron que su contenido no coincidía con la documentación presentada para su importación, lo que motivó la retención de las mercancías y la intervención del Ministerio Público.
Un golpe al comercio ilícito
El decomiso adquiere especial relevancia por el volumen de los productos encontrados y por el impacto económico que habría representado su entrada irregular al mercado dominicano.
El contrabando de cigarrillos constituye uno de los desafíos permanentes para las autoridades aduaneras debido a la elevada carga tributaria asociada a estos productos. Cuando mercancías de este tipo ingresan sin cumplir los procedimientos correspondientes, no solo se produce una evasión de impuestos, sino que además se genera una competencia desleal frente a las empresas que operan dentro de la legalidad.
En el caso de los 961 televisores, las autoridades también investigan las circunstancias bajo las cuales fueron incluidos en los contenedores y las diferencias encontradas respecto a la declaración presentada.
RD$42.2 millones en pérdidas fiscales evitadas
Uno de los datos de mayor peso del operativo es la estimación de RD$42.2 millones en obligaciones fiscales que el Estado habría dejado de percibir de concretarse la entrada irregular de estas mercancías.
El caso pone nuevamente sobre la mesa la importancia de los controles en puertos y terminales de carga. La diferencia entre lo declarado y lo realmente transportado constituye una señal de alerta que puede conducir a investigaciones administrativas y, dependiendo de las circunstancias y responsabilidades que se determinen, a consecuencias judiciales.
La participación conjunta de la DGA y el Ministerio Público permitirá profundizar las investigaciones para establecer el origen del cargamento, identificar a los responsables de la operación y determinar si existen otras personas o empresas vinculadas.
Más allá del volumen de mercancía incautada, el operativo evidencia el impacto que puede tener el comercio ilícito sobre las recaudaciones públicas y el mercado formal. 4.5 millones de cigarrillos, 961 televisores y RD$42.2 millones en potenciales pérdidas fiscales convierten este decomiso en una operación de considerable dimensión económica.




