Las cargas deberán solicitarse con 24 horas de anticipación, tendrán un horario limitado de salida y cada empresa podrá movilizar hasta 20 contenedores por despacho
Santo Domingo.— La Dirección General de Aduanas anunció nuevas disposiciones para reforzar la vigilancia, trazabilidad y seguridad de las mercancías que ingresan por puertos dominicanos declaradas en tránsito internacional hacia Haití.
Las medidas comenzarán a aplicarse el próximo 15 de septiembre y surgen en medio de denuncias y cuestionamientos sobre cargas que son registradas con destino al vecino país, pero cuyo cruce efectivo por la frontera no siempre estaría siendo debidamente comprobado.
El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, informó que las operaciones deberán solicitarse con un mínimo de 24 horas de anticipación. Esto permitirá elaborar previamente las listas de vehículos, contenedores, empresas y mercancías autorizadas para salir.
Las cargas deberán abandonar el territorio dominicano entre las 8:00 de la mañana y la 1:00 de la tarde. Los cargamentos que no aparezcan en la programación correspondiente no podrán movilizarse ese día y serán incluidos en el despacho siguiente.
También se establecerá un límite de 20 contenedores por empresa en cada despacho, una disposición con la que Aduanas busca facilitar la supervisión y evitar movimientos masivos de mercancías que dificulten su seguimiento.
El problema detrás de los nuevos controles
La crisis de seguridad que atraviesa Haití ha provocado que numerosas navieras eviten llevar directamente sus embarcaciones y cargamentos a territorio haitiano. Como consecuencia, parte de esas mercancías llega primero a puertos dominicanos y posteriormente es transportada por carretera hacia la frontera.
La falta de espacio en las terminales portuarias ha llevado además al uso de almacenes privados para guardar temporalmente las cargas. Aduanas anunció que aumentará la presencia de inspectores en esos establecimientos para verificar el inventario, la documentación y la salida efectiva de los productos.
Actualmente, alrededor de 100 empresas realizarían operaciones de tránsito hacia Haití bajo esta modalidad. El desafío para las autoridades consiste en garantizar que las mercancías declaradas como tránsito internacional no permanezcan irregularmente en República Dominicana ni sean desviadas hacia el mercado nacional sin pagar los impuestos correspondientes.
Las patanas deberán cruzar la frontera
Uno de los puntos más sensibles del proceso es la necesidad de comprobar que los vehículos utilizados para transportar las mercancías completen realmente el recorrido autorizado.
Sectores empresariales han cuestionado la práctica mediante la cual algunas cargas son movilizadas hasta la zona fronteriza, pero las patanas dominicanas no necesariamente cruzan hacia Haití. Esta situación dificulta verificar el destino final de los productos y crea dudas sobre la trazabilidad de las operaciones.
Las nuevas disposiciones procurarían que las autoridades aduaneras puedan comprobar la salida efectiva de cada cargamento, desde el puerto o almacén de origen hasta el punto fronterizo establecido.
Aduanas promete investigar las denuncias
Nelson Arroyo aseguró que la institución investigará cualquier denuncia relacionada con posibles irregularidades, pero aclaró que las actuaciones deberán sustentarse en pruebas y no solamente en sospechas.
El tránsito internacional de mercancías está amparado por acuerdos internacionales y por la Ley 168-21 de Aduanas. Por esta razón, la República Dominicana no puede paralizar arbitrariamente estas operaciones, pero sí tiene la facultad y la responsabilidad de establecer controles que protejan su territorio, sus ingresos fiscales y la legalidad comercial.
Las medidas anunciadas no representan una suspensión general de las exportaciones dominicanas hacia Haití. Están dirigidas principalmente a fortalecer el control de las mercancías que llegan desde otros países a terminales dominicanas y utilizan el territorio nacional como ruta de tránsito hacia el mercado haitiano.
Industriales respaldan la fiscalización
La Asociación de Industrias de la República Dominicana respaldó el fortalecimiento de los controles. Su vicepresidente ejecutivo, Mario Pujols, consideró indispensable que los procedimientos y las sanciones aplicables estén claramente definidos.
El sector industrial entiende que una fiscalización efectiva puede reducir operaciones irregulares que afectan a las empresas formales, crean competencia desleal y exponen al país a riesgos fiscales y comerciales. También solicitó mantener una coordinación permanente entre Aduanas, transportistas, importadores y demás instituciones vinculadas con la frontera.
Control sin paralizar el comercio
Haití continúa siendo un mercado fundamental para numerosos productores dominicanos, por lo que cualquier nueva regulación debe combinar seguridad con agilidad.
Una vigilancia más rigurosa resulta necesaria, pero deberá aplicarse sin generar retrasos innecesarios, costos excesivos o discrecionalidad administrativa para las empresas que operan legalmente.
A partir del 15 de septiembre, el verdadero desafío de Aduanas será demostrar que puede seguir cada carga hasta su destino, cerrar los espacios utilizados para la evasión y proteger el comercio formal sin convertir el control fronterizo en un obstáculo para quienes cumplen la ley.




