Santo Domingo.— El presidente Luis Abinader amplió las responsabilidades de Joel Adrián Santos Echavarría dentro del Gobierno al designarlo presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED) y coordinador del Gabinete de Energía, mediante el Decreto 556-26. La decisión coloca al actual ministro de Energía y Minas en una posición de mayor incidencia sobre uno de los sectores más sensibles, complejos y determinantes para la estabilidad económica y social de la República Dominicana.
El nombramiento representa mucho más que una nueva función administrativa. Santos pasa a concentrar responsabilidades estratégicas en un momento en que el sistema eléctrico continúa enfrentando desafíos relacionados con las pérdidas de las distribuidoras, la sostenibilidad financiera, la calidad y continuidad del servicio, las inversiones en redes y la creciente demanda energética de una economía en expansión. Su nuevo reto será articular decisiones que hasta ahora podían encontrarse dispersas entre distintas instituciones y convertirlas en una política energética con mayor coordinación y capacidad de ejecución.
La trayectoria de Joel Santos dentro del gobierno de Luis Abinader ha sido ascendente. Su incorporación a la administración pública comenzó en el área turística, cuando fue designado asesor honorífico del Poder Ejecutivo en materia de turismo, poniendo al servicio del Estado la experiencia acumulada durante años en el sector hotelero, financiero y empresarial. Desde esa posición participó en una etapa particularmente importante para la recuperación y expansión de una de las principales actividades económicas del país.
Posteriormente, en julio de 2022, Santos fue designado ministro de la Presidencia, convirtiéndose en una de las figuras con mayor responsabilidad de coordinación dentro del Poder Ejecutivo. Desde ese ministerio tuvo participación en diferentes espacios de seguimiento gubernamental y políticas públicas, una experiencia que amplió su conocimiento del funcionamiento interno del Estado y lo llevó de un perfil inicialmente vinculado al sector privado y turístico hacia responsabilidades cada vez más políticas y administrativas.
En agosto de 2024 se produjo otro movimiento importante en su trayectoria cuando el presidente Abinader lo designó ministro de Energía y Minas, responsabilidad que ejerce desde el 16 de agosto de ese año. Con ese cambio comenzó una etapa directamente vinculada a la planificación energética, la minería, la transición hacia nuevas fuentes de generación y las políticas necesarias para acompañar el crecimiento de la demanda nacional.
Ahora, con el Decreto 556-26, su radio de acción vuelve a ampliarse. Como presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad y coordinador del Gabinete de Energía, Santos tendrá una participación todavía más directa en la conducción estratégica del sistema, especialmente en todo lo relacionado con las empresas distribuidoras.
Ese será probablemente el punto más exigente de esta nueva responsabilidad. Edesur, Edenorte y Edeeste constituyen una pieza crítica del sistema eléctrico dominicano, y cualquier transformación sostenible del sector necesariamente pasa por mejorar su eficiencia operativa, reducir pérdidas, aumentar los niveles de cobranza, fortalecer las redes y garantizar un servicio cada vez más estable para hogares y empresas.
El desafío, por tanto, no será solamente energético; también será financiero y gerencial. Las pérdidas del sistema eléctrico han representado históricamente una fuerte carga para las finanzas públicas. Cada punto que pueda reducirse mediante una mejor administración, inversión tecnológica, combate al fraude y eficiencia en la distribución puede tener repercusiones directas sobre los recursos que el Estado debe destinar al sector.
La elección de Santos para esta etapa parece apoyarse precisamente en su perfil gerencial. Es economista magna cum laude por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y posee un MBA en Negocios Internacionales de Thunderbird, Arizona, realizado como becario Fulbright. Antes de incorporarse al Gobierno desarrolló una amplia carrera en los sectores financiero, empresarial y turístico.
Fue gerente general de AFP Reservas, cofundador y vicepresidente ejecutivo de Coral Hospitality Corp. y ocupó posiciones en instituciones y empresas como Grupo BHD, Citibank, Codetel y Tricom. A esto se suma una trayectoria académica como profesor de Economía y Finanzas en la PUCMM durante aproximadamente una década.
Su recorrido dentro del Gobierno muestra una característica particular: ha pasado progresivamente del asesoramiento sectorial a la coordinación gubernamental y de ahí a la conducción de áreas estratégicas. Primero turismo, posteriormente el Ministerio de la Presidencia, luego Energía y Minas y ahora una responsabilidad ampliada sobre la coordinación energética y las distribuidoras eléctricas.
Pero esta nueva posición también eleva el nivel de exposición. Pocas áreas impactan tan directamente la vida cotidiana como la electricidad. Una interrupción prolongada, una factura cuestionada o una deficiencia en el servicio se convierte inmediatamente en un problema para hogares, comercios e industrias. En consecuencia, los resultados de esta gestión serán percibidos directamente por la población.
Joel Santos llega así a una etapa en la que su perfil de economista y administrador tendrá que traducirse en resultados concretos. Ya no se trata únicamente de diseñar políticas energéticas desde un ministerio, sino de contribuir a que generación, transmisión, distribución, planificación e inversión funcionen bajo una visión suficientemente coordinada.
El presidente Abinader coloca con esta decisión una responsabilidad considerable sobre uno de los funcionarios que ha ido ocupando posiciones cada vez más relevantes durante sus administraciones. Santos ha pasado por turismo, el Ministerio de la Presidencia y Energía y Minas; ahora recibe una encomienda que toca uno de los problemas estructurales que durante décadas ha desafiado a distintos gobiernos.
Su nuevo reto puede resumirse en una palabra: resultados. Porque en materia eléctrica las estrategias y los planes terminan midiéndose de una manera muy sencilla para el ciudadano: que haya energía, que el servicio mejore, que las distribuidoras sean más eficientes y que el peso económico del sistema eléctrico sobre el Estado pueda reducirse. Ese será el verdadero termómetro de esta nueva etapa de Joel Santos dentro del gobierno de Luis Abinader.




