Por la Redacción de Voces del Oeste
Pantoja, Santo Domingo Oeste. En Pantoja, una de las problemáticas que más afecta la vida diaria de sus residentes es el deterioro de sus calles, la falta de drenaje adecuado y el cúmulo de agua que se forma cada vez que llueve. Lo que para algunos puede parecer una simple incomodidad, para muchas familias representa retrasos, daños a vehículos, dificultad para caminar, riesgos de enfermedades y una sensación permanente de abandono.
En distintos sectores de la comunidad, los residentes denuncian que los hoyos, el lodo y las aguas estancadas se han convertido en parte del paisaje cotidiano. Padres que llevan a sus hijos a la escuela, trabajadores que salen temprano hacia sus empleos, motoconchistas, comerciantes y envejecientes son parte de los más afectados por una situación que se repite desde hace años.
El problema no solo impacta la movilidad. También afecta la salud pública. Las aguas acumuladas pueden convertirse en criaderos de mosquitos, aumentando el riesgo de enfermedades como dengue, chikungunya y otras infecciones. A esto se suma el polvo en tiempos de sequía y el lodo en tiempos de lluvia, condiciones que deterioran la calidad de vida de los comunitarios.
Pantoja ha crecido de manera acelerada en los últimos años, con nuevas viviendas, comercios, colegios, iglesias y rutas de transporte. Sin embargo, ese crecimiento no siempre ha estado acompañado de una planificación urbana adecuada ni de inversiones suficientes en infraestructura básica.
Los comunitarios reclaman una intervención integral que incluya asfaltado, construcción de aceras y contenes, limpieza de imbornales, drenaje pluvial y mantenimiento permanente. También piden mayor coordinación entre el ayuntamiento, el Gobierno central y las instituciones responsables de obras públicas.
La situación de Pantoja refleja una realidad que viven muchas comunidades del Gran Santo Domingo: barrios que crecen, familias que trabajan y ciudadanos que aportan al país, pero que aún esperan servicios básicos dignos.
Más que una queja, el reclamo de Pantoja es un llamado urgente a las autoridades. Porque una calle transitable no es un lujo; es acceso a salud, educación, trabajo, seguridad y dignidad.




