Por Henry Montero Tapia
Familias enteras quedaron sepultadas bajo los escombros. La devastación provocada por los dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que golpearon Venezuela el 24 de junio dejó una profunda herida humana, social y sanitaria. En medio del dolor, la destrucción y la incertidumbre, muchas comunidades quedaron necesitadas de asistencia médica, apoyo humanitario, agua segura, medicamentos y acompañamiento emocional.
La zona norte venezolana, especialmente el estado de La Guaira, se convirtió en uno de los puntos más críticos de la catástrofe. Allí, entre estructuras destruidas, familias desplazadas y personas heridas física y emocionalmente, la República Dominicana decidió responder con solidaridad, capacidad técnica y corazón humano.
Bajo la dirección del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, la República Dominicana puso en marcha la Misión Humanitaria Quisqueya Solidaria, una operación de cooperación internacional destinada a apoyar al hermano pueblo de Venezuela. Esta misión representa una muestra concreta de que la salud pública también tiene rostro humano, vocación de servicio y compromiso más allá de las fronteras.
El Ministro de Salud Pública Victor Atallah ha demostrado una gestión sensible, eficiente y profundamente humana. Su liderazgo ha permitido articular una respuesta organizada, profesional y solidaria ante una emergencia internacional de gran magnitud. Hoy, la República Dominicana estrecha su mano y su corazón con el pueblo venezolano mediante el despliegue de su Equipo Médico de Emergencia de la República Dominicana (EMT-RD), que brinda atención médica, medicamentos, agua segura, prevención comunitaria y apoyo psicológico a quienes más lo necesitan.
De acuerdo con el Informe Consolidado de la Misión Humanitaria Quisqueya Solidaria, el sábado 4 de julio de 2026 se desplegó el equipo de emergencia hacia la ciudad de Maiquetía, específicamente a la comunidad de Catia La Mar, donde se instaló un hospital móvil de Nivel 1 en las instalaciones del Estadio César Nieves. Las operaciones médicas iniciaron el domingo 5 de julio a las 8:00 de la mañana y ofrecieron servicios de Trauma Shock, Ginecología, Pediatría, Salud Mental, Consulta General, Farmacia, Laboratorio Clínico, Agua y Saneamiento.
En esa primera jornada, el equipo dominicano atendió 34 pacientes, incluyendo 9 emergencias, 2 atenciones pediátricas, 11 consultas ginecológicas, 5 intervenciones de salud mental y 7 consultas generales. Además, se realizaron pruebas de malaria y embarazo, se entregaron 199 medicamentos, se procesaron 3,500 litros de agua y se inició la cloración de reservorios comunitarios, acciones fundamentales para prevenir enfermedades posteriores al desastre.
La evolución de la misión refleja el crecimiento del impacto dominicano en territorio venezolano. Según el Informe No. 2, fechado el lunes 6 de julio de 2026, las operaciones del EMT-RD incluyeron la instalación de infraestructura temporal para servicios médicos, atención en diversas especialidades, apoyo diagnóstico, suministro de medicamentos y acciones de agua, saneamiento e higiene. Estas intervenciones estuvieron orientadas a proteger la salud, aliviar necesidades inmediatas y asistir a las comunidades afectadas por los sismos.
Para el segundo reporte, el número de personas atendidas ascendió a 155 pacientes, con 78 emergencias, 17 consultas pediátricas, 10 ginecológicas, 45 intervenciones de salud mental y 5 consultas generales. También se entregaron 3,904 medicamentos, se realizaron sonografías, glicemias, prueba de embarazo y se procesaron 5,000 litros de agua, además de la cloración de 15,000 litros de reservorio comunitario.
Uno de los aspectos más relevantes de esta misión es la atención en salud mental, una necesidad urgente tras una tragedia de esta naturaleza. Cuando una persona pierde su casa, su familia, sus pertenencias o su sentido de seguridad, no solo queda afectada físicamente; también queda marcada emocionalmente por el miedo, el duelo, la ansiedad, el estrés agudo y la incertidumbre.
En ese contexto, la labor encabezada por la Dra. Elizabeth Ruiz, responsable del componente de salud mental, merece un reconocimiento especial. Su trabajo desempeña una función esencial para guiar, contener y acompañar a las personas afectadas en momentos de profunda necesidad emocional. La salud mental en emergencias no es un servicio complementario: es un componente central de la recuperación humana.
Las cifras lo confirman. Entre el primer y segundo informe, las intervenciones de salud mental pasaron de 5 a 45 atenciones, reflejando la creciente demanda de apoyo psicológico en la zona impactada. Cada intervención representa una persona escuchada, una familia orientada, un duelo acompañado y una crisis emocional contenida.
La misión dominicana también se ha caracterizado por su disciplina operativa. El segundo informe detalla una jornada organizada desde las 6:00 de la mañana, con briefing operativo y de seguridad, revisión de instalaciones, inicio de asistencia médica, acciones de educación y prevención en salud, intervenciones psicológicas, reunión de planificación y pausa programada de operaciones conforme a los estándares internacionales de los Equipos Médicos de Emergencia.
Este nivel de organización demuestra que la respuesta dominicana no es improvisada. Es una respuesta técnica, planificada y coordinada, en la que cada área cumple una función específica: atención médica, prevención, saneamiento, farmacia, laboratorio, salud mental y logística operativa.
En La Guaira, Venezuela, el equipo dominicano no solo está atendiendo heridas físicas. Está llevando alivio, dignidad y esperanza. Está ofreciendo agua segura a comunidades vulnerables. Está entregando medicamentos a quienes no tienen acceso inmediato. Está escuchando a quienes perdieron demasiado en muy poco tiempo. Está demostrando que la solidaridad dominicana tiene presencia, método y corazón.
La República Dominicana, a través de Quisqueya Solidaria, está escribiendo una página honorable de cooperación internacional. Cada médico, enfermero, psicólogo, técnico, logista y profesional desplegado representa lo mejor de nuestro país: la capacidad de servir cuando otro pueblo hermano atraviesa una emergencia.
Hoy, el trabajo del EMT-RD en La Guaira debe ser destacado y reconocido. No se trata solo de números, consultas o medicamentos. Se trata de humanidad en acción. Se trata de una nación que entiende que ante el sufrimiento ajeno no se responde con indiferencia, sino con servicio.
Quisqueya Solidaria es más que una misión humanitaria. Es el abrazo de la República Dominicana al pueblo venezolano. Es la mano que cura, el oído que escucha, el agua que calma, el medicamento que alivia y la presencia que devuelve esperanza entre los escombros.




