Santo Domingo, República Dominicana. El Ministerio de Salud Pública reiteró que permitir que personas sin título de médico participen o realicen procedimientos quirúrgicos constituye un grave acto de intrusismo profesional que pone en riesgo la vida de los pacientes y representa una violación a las normas que regulan la prestación de los servicios de salud en el país.
La advertencia fue realizada por el director de Habilitación y Acreditación del Ministerio, Juan Gerardo Mesa, quien calificó como “muy cuestionable” que profesionales de la medicina permitan la participación de personas sin la formación académica ni la autorización legal para intervenir en cirugías.
Sus declaraciones surgen tras el fallecimiento de Rebeca Bizard, de 27 años, quien murió luego de someterse a una liposucción que, según las investigaciones preliminares, habría sido practicada por Emmanuel Hernández, un hombre que no posee título de médico y cuyo oficio es el de barbero.
Un problema que va más allá de un solo caso
Para las autoridades sanitarias, este hecho pone nuevamente sobre la mesa la importancia de combatir el ejercicio ilegal de la medicina y fortalecer la supervisión de los centros donde se realizan procedimientos quirúrgicos, especialmente los estéticos.
Mesa explicó que ningún centro de salud puede operar legalmente sin contar con una licencia de habilitación emitida por el Ministerio de Salud Pública. Este documento certifica que el establecimiento cumple con los requisitos de infraestructura, equipamiento, protocolos de seguridad y personal debidamente autorizado.
Asimismo, recordó que solo los médicos registrados y aprobados dentro de la cartera de servicios del centro están facultados para ejercer funciones médicas en esas instalaciones.
El director médico también tiene responsabilidad
El funcionario enfatizó que el director médico de cada establecimiento no solo supervisa el funcionamiento clínico del centro, sino que también asume la responsabilidad legal y administrativa sobre todo el personal que labora allí y sobre cada procedimiento que se realiza.
Esto significa que permitir la participación de personas sin acreditación profesional podría generar responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales para quienes autoricen o toleren estas prácticas.
Cirugías estéticas clandestinas: una preocupación creciente
El Ministerio de Salud Pública reconoció que el mayor número de casos de intrusismo profesional se registra en el área de la cirugía estética, impulsado por la alta demanda de procedimientos cosméticos y la proliferación de ofertas que prometen resultados rápidos a menor costo.
Las autoridades advirtieron que someterse a una cirugía en centros clandestinos o con personas no calificadas puede provocar infecciones graves, hemorragias, complicaciones anestésicas, secuelas permanentes e incluso la muerte.
Llamado a la población
Ante esta situación, Salud Pública exhortó a los ciudadanos a verificar siempre que el centro donde recibirán atención médica cuente con una licencia de habilitación visible en el área de recepción y a confirmar que el profesional que realizará el procedimiento esté debidamente acreditado.
El organismo insistió en que estas verificaciones pueden marcar la diferencia entre recibir una atención segura o convertirse en víctima de una práctica ilegal que comprometa la salud y la vida.
El caso de Rebeca Bizard ha reavivado el debate sobre la necesidad de reforzar los controles en el sector de la cirugía estética y de imponer sanciones ejemplares contra quienes ejercen la medicina sin contar con la preparación ni la autorización que exige la ley.




