Santo Domingo Este.– El Ministerio de Salud Pública dispuso la clausura inmediata del Banco de Sangre y Laboratorio Clínico CEDALAB EIRL, ubicado en el sector Villa Duarte, luego de que una inspección oficial determinara que el establecimiento operaba sin la correspondiente licencia de habilitación y presentaba múltiples incumplimientos de las condiciones exigidas para prestar servicios de salud.
La medida fue ejecutada a través de la Dirección de Habilitación de Servicios y Establecimientos de Salud, cuyo equipo técnico realizó una visita de verificación en la que fueron detectadas deficiencias en áreas particularmente sensibles para un establecimiento dedicado al manejo de sangre y muestras biológicas.
Entre los hallazgos señalados se encuentran irregularidades relacionadas con los recursos humanos, manejo y procesamiento de muestras de sangre, equipamiento, mantenimiento, registros de pacientes, refrigeración y almacenamiento de muestras y reactivos, así como deficiencias en el manejo de desechos biológicos y en las medidas de seguridad.
La situación adquiere especial relevancia debido a la naturaleza de los servicios que ofrece un banco de sangre. La recolección, procesamiento, conservación y utilización de componentes sanguíneos requieren estrictos protocolos sanitarios, controles de temperatura, trazabilidad y condiciones de bioseguridad destinadas a proteger tanto a los donantes como a los pacientes que posteriormente reciben esos productos.
De acuerdo con las autoridades, la ausencia de una licencia de habilitación se sumó a las irregularidades encontradas durante la inspección. Ante estos hallazgos, el informe técnico recomendó proceder inmediatamente con la clausura, colocar los avisos correspondientes y cerrar los accesos al establecimiento como medida administrativa.
Salud Pública endurece la fiscalización
La actuación forma parte de los controles que viene realizando el Ministerio de Salud Pública sobre clínicas, laboratorios, centros médicos y otros prestadores privados, con el objetivo de comprobar que los establecimientos cuenten con autorización para operar y mantengan las condiciones técnicas y sanitarias exigidas.
La habilitación no constituye únicamente un requisito administrativo. Es el mecanismo mediante el cual las autoridades verifican que un establecimiento dispone de las instalaciones, personal, equipos, procedimientos y condiciones mínimas necesarias para prestar determinados servicios sin comprometer la seguridad de los pacientes.
El caso de CEDALAB vuelve a colocar sobre la mesa la importancia de que los ciudadanos también comprueben que los centros donde reciben atención médica, realizan pruebas de laboratorio o acceden a servicios especializados estén debidamente habilitados.
Cuando se trata de sangre, muestras biológicas y procedimientos que pueden tener consecuencias directas sobre la salud de una persona, el cumplimiento de las normas no puede ser opcional. Una falla en almacenamiento, refrigeración, identificación, procesamiento o bioseguridad puede representar un riesgo que trasciende cualquier irregularidad administrativa.
La clausura envía así un mensaje contundente al sector sanitario privado: prestar servicios de salud exige mucho más que abrir las puertas de un establecimiento. Exige autorización, controles permanentes y cumplimiento estricto de los estándares diseñados para proteger la vida de los pacientes.




