Santo Domingo. La República Dominicana se convirtió en el punto de encuentro de la comunidad científica y académica del Caribe con la inauguración del XXXI Congreso Internacional de Arqueología del Caribe, un evento que reúne a 222 investigadores, arqueólogos, antropólogos, historiadores y gestores culturales provenientes de 25 países y territorios.
El congreso, organizado por la Academia de Ciencias de la República Dominicana con el respaldo del Ministerio de Cultura, contempla un amplio programa de 96 ponencias enfocadas en el estudio arqueológico, la conservación del patrimonio, la aplicación de nuevas metodologías científicas y el análisis de los principales desafíos que enfrenta la protección de los bienes culturales de la región caribeña.
Durante el acto inaugural, el viceministro de Patrimonio Cultural, Gamal Michelén, y el director general de Museos, Joan Ferrer, destacaron que la investigación científica y la preservación del patrimonio representan pilares fundamentales para fortalecer la identidad nacional y garantizar que las futuras generaciones conozcan y valoren la riqueza histórica del país.
Los organizadores señalaron que el intercambio de experiencias entre especialistas de distintas naciones permitirá impulsar proyectos de cooperación internacional, compartir avances tecnológicos aplicados a la arqueología y promover estrategias conjuntas para la conservación de sitios históricos y piezas patrimoniales.
Este congreso también reafirma el compromiso de la República Dominicana con la investigación académica y la protección del patrimonio cultural, posicionando al país como un referente regional en la promoción del conocimiento histórico y la preservación de la memoria colectiva del Caribe.
Más allá del ámbito científico, el encuentro representa una oportunidad para fortalecer el turismo cultural, incentivar nuevas investigaciones y consolidar alianzas entre instituciones dedicadas al estudio y la conservación de la historia de los pueblos caribeños.
Con la celebración de este importante evento internacional, Santo Domingo vuelve a colocarse en el centro del debate académico sobre el pasado de la región, destacando la importancia de proteger el patrimonio como un legado invaluable para las presentes y futuras generaciones.




