Santo Domingo.— El Servicio Nacional de Salud (SNS) destacó los avances alcanzados en el proceso de fortalecimiento de la Red Pública durante la gestión del presidente Luis Abinader, con 118 hospitales intervenidos, más de 1,100 Centros de Primer Nivel de Atención remozados y 307 establecimientos de salud dotados de equipos y tecnología médica renovada.
Las cifras reflejan una de las intervenciones de infraestructura sanitaria más amplias desarrolladas durante los últimos años, con proyectos que abarcan desde la rehabilitación y ampliación de hospitales hasta el fortalecimiento del Primer Nivel de Atención, la modernización tecnológica y la incorporación de nuevos servicios especializados en diferentes puntos del territorio nacional.
El director ejecutivo del SNS, doctor Julio Landrón, resaltó que las inversiones realizadas buscan mejorar no solamente las condiciones físicas de los establecimientos, sino también aumentar su capacidad resolutiva y acercar servicios de mayor calidad a las comunidades.
Landrón indicó que solo entre enero y agosto de 2026 han sido entregados 14 hospitales remozados, incluyendo trabajos de readecuación de áreas y ampliaciones de Emergencias en distintas localidades del país. Estas intervenciones forman parte de una estrategia dirigida a responder a la creciente demanda que recibe la red hospitalaria pública.
Uno de los puntos de mayor importancia es el fortalecimiento del Primer Nivel de Atención. La intervención de más de 1,100 centros procura que una mayor cantidad de ciudadanos pueda recibir atención médica cerca de sus comunidades, reduciendo al mismo tiempo la presión sobre hospitales de segundo y tercer nivel.
Más de 36 millones de servicios en siete meses
La transformación de la red también se refleja en el volumen de servicios prestados. De acuerdo con los datos presentados por el SNS, hasta julio de 2026 los hospitales públicos habían ofrecido aproximadamente 29.9 millones de atenciones, mientras que los establecimientos del Primer Nivel registraron otros 6.4 millones.
En conjunto, esto representa alrededor de 36.3 millones de servicios de salud durante los primeros siete meses del año, una cifra que evidencia la magnitud de la demanda que enfrenta diariamente el sistema público dominicano.
La renovación tecnológica constituye otro componente importante del proceso. Un total de 307 establecimientos han recibido equipamiento médico renovado, permitiendo fortalecer áreas de diagnóstico, emergencias, procedimientos médicos y otros servicios que dependen directamente de tecnología especializada.
Para el SNS, la inversión en infraestructura debe estar acompañada precisamente de equipos, personal y capacidad operativa. Un hospital remozado representa un avance físico, pero el impacto real para la población se produce cuando esas instalaciones pueden ofrecer servicios oportunos y responder efectivamente a las necesidades de los pacientes.
El desafío ahora es sostener los avances
Las cifras presentadas muestran una inversión considerable en la recuperación de la infraestructura sanitaria pública. Sin embargo, el siguiente desafío será garantizar el mantenimiento de los centros intervenidos, la disponibilidad permanente de equipos e insumos y la presencia del personal necesario para que esas inversiones puedan mantenerse en el tiempo.
La modernización del sistema sanitario tampoco puede medirse exclusivamente por la cantidad de hospitales reconstruidos. La calidad de la atención, los tiempos de espera, el acceso a especialistas, la disponibilidad de medicamentos y la capacidad de respuesta ante emergencias son finalmente los indicadores que percibe directamente el ciudadano.
Con 118 hospitales intervenidos, más de 1,100 centros de atención primaria remozados y cientos de establecimientos equipados, el Gobierno presenta una transformación importante de la infraestructura pública de salud. El reto será convertir cada obra y cada equipo adquirido en algo todavía más importante: una atención médica digna, eficiente y accesible para la población dominicana.




