El excampeón de boxeo confirmó que actuó como intermediario del productor musical, quien busca un indulto presidencial mientras cumple una condena de 50 meses.
Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este viernes 9 de octubre en la Casa Blanca al excampeón mundial de los pesos pesados Mike Tyson, un día después de que el exboxeador revelara que había entregado al mandatario una carta de Sean «Diddy» Combs.
Durante su aparición ante los periodistas, Trump bromeó sobre la presencia de Tyson y señaló que no iba a pelear con él esa noche. El encuentro ocurrió antes de que el presidente partiera hacia Siracusa, Nueva York, para participar en una actividad electoral.
La carta y el pedido de Combs
Tyson habló sobre la entrega durante una entrevista emitida el jueves en el programa Andy Cohen Live, de SiriusXM. Explicó que había conversado por teléfono con Combs y que este le pidió hacer llegar una carta al presidente.
El excampeón confirmó que cumplió el encargo, aunque no reveló el contenido completo del documento ni precisó cuándo lo entregó. Por tanto, su visita de este viernes no debe confundirse con la fecha de entrega de la carta.
La gestión se produce en el contexto de los esfuerzos de Combs por obtener clemencia presidencial. Sin embargo, la aparición de Tyson junto a Trump no constituye un anuncio de indulto ni confirma que exista una decisión favorable. Trump había reconocido anteriormente que recibió una solicitud del artista, pero indicó que no tenía previsto concederla.
La condena de Diddy
Combs fue sentenciado en octubre de 2025 a 50 meses de prisión, equivalentes a cuatro años y dos meses, tras ser declarado culpable de dos cargos de transporte de personas para ejercer la prostitución.
Es importante distinguir esos delitos de las otras acusaciones presentadas durante el proceso: el jurado lo absolvió de los cargos de tráfico sexual y conspiración para crimen organizado.




