Santo Domingo. Un estudio de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Fundación Juan Bosch sitúa en 39.7 % la proporción de la población dominicana que vivía en pobreza laboral durante 2025, al calcular los recursos de los hogares únicamente a partir de los ingresos de la ocupación principal. El informe, difundido en octubre de 2026, abre una discusión sobre cuánto se traduce el crecimiento económico en ingresos suficientes para las familias.
La investigación, titulada Cuando trabajar no basta: productividad creciente, salarios insuficientes y pobreza laboral en República Dominicana en el período 2016-2025, fue elaborada por Francisco Alberto Tavárez y Matías Bosch. Analiza estadísticas de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central y de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
¿Qué significa que el 39.7 % esté en pobreza laboral?
El porcentaje no significa que exactamente el 39.7 % de los trabajadores esté desempleado ni equivale a la tasa oficial de pobreza monetaria. El estudio mide la población que reside en hogares cuyos ingresos por la ocupación principal, expresados por persona, no permiten superar el umbral de pobreza utilizado en el análisis. Se excluyen otras fuentes de recursos como empleos secundarios, remesas y transferencias que sí pueden formar parte de otras mediciones.
Según los investigadores, el 39.7 % se distribuye en 27.6 % de pobreza laboral moderada y 12.1 % de pobreza laboral extrema. La publicación también indica que el indicador se redujo respecto de una década atrás, aunque sigue mostrando dificultades para sostener las necesidades familiares con los ingresos laborales principales.
El ingreso promedio no cubre la canasta familiar nacional
El informe señala que el ingreso laboral promedio mensual nominal en 2025 fue de RD$31,332, mientras que el valor de referencia de la canasta familiar nacional llegó a RD$47,208.10. El ingreso laboral mediano nominal fue de RD$24,169, lo que significa que la mitad de las personas ocupadas percibía esa cantidad o menos por su trabajo principal.
Por sectores, el ingreso promedio nominal del empleo formal se situó en RD$38,891 y el del informal en RD$24,761. Estas comparaciones reflejan brechas de referencia entre remuneraciones individuales y una canasta familiar; no constituyen por sí solas el presupuesto de cada hogar, que puede contar con varios perceptores de ingresos.
El análisis da contexto a una discusión que Voces del Oeste ha abordado desde distintas perspectivas, como la diferencia entre estabilidad macroeconómica y presión en el bolsillo y el encarecimiento de los precios reflejado en los datos de inflación.
Productividad y salarios: dos ritmos de crecimiento
Entre 2018 y 2025, según las cifras presentadas, la productividad laboral por hora avanzó 33.8 %, mientras que los ingresos laborales reales por hora crecieron 12.8 %. Los autores interpretan esa diferencia como un indicio de que las mejoras productivas no se están trasladando a los salarios en la misma proporción.
Francisco Tavárez, director del Instituto de Investigación Socioeconómica de la UASD, retomó los resultados durante una entrevista difundida el 21 de octubre y señaló que una de las preocupaciones centrales es la suficiencia de las remuneraciones, tanto en empleos formales como informales.
La región Ozama también registra una brecha relevante
La investigación estimó una incidencia de pobreza laboral de 41.1 % para la región Ozama, en la que se encuentra el Gran Santo Domingo. La tasa corresponde a la región de planificación y no representa una medición específica de Santo Domingo Oeste ni de algún municipio o sector.
En otras regiones, los porcentajes fueron mayores: 54.2 % en El Valle, 53.0 % en Higuamo y 49.7 % en Enriquillo. Por sexo, el informe estimó una incidencia de pobreza laboral de 43.0 % entre mujeres y 36.4 % entre hombres, bajo la misma metodología basada en el ingreso del trabajo principal de los hogares.
¿Qué recomiendan los investigadores?
Entre sus propuestas, los autores plantean revisar los salarios considerando inflación y productividad, promover empleos formales de mejor remuneración, fortalecer la negociación colectiva y ampliar los servicios de cuidados para facilitar la participación laboral de las mujeres. Son recomendaciones del estudio, no medidas gubernamentales ya aprobadas.
La publicación aporta evidencia al debate sobre el costo de la vida y el empleo. En ese contexto, Voces del Oeste también ha abordado la necesidad de que el trabajo permita construir una vida más allá de las necesidades inmediatas. La distinción fundamental para interpretar los hallazgos es que el 39.7 % corresponde a una medición de pobreza por ingreso laboral principal de 2025, y no a un dato actualizado de pobreza oficial general para octubre de 2026.
Fuentes: Informe original UASD–Fundación Juan Bosch, colección Radiografías n.º 12 (PDF, octubre de 2026); Diario Santo Domingo, entrevista a Francisco Tavárez, 21 de octubre de 2026; El Día, cobertura del estudio, 15 de octubre de 2026.




