UNESCO destaca avances educativos de República Dominicana, pero el desafío es convertir la cobertura en aprendizaje

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Santo Domingo.– República Dominicana ha logrado avances importantes en el acceso, la permanencia y la culminación escolar durante la última década, según los datos recogidos en el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2026 (GEM) de la UNESCO. Estos resultados muestran una evolución favorable del sistema educativo preuniversitario, pero también plantean una pregunta central: ¿hasta qué punto una mayor presencia de estudiantes en las aulas se está traduciendo en aprendizajes más sólidos?

El informe, titulado “Acceso y equidad: cuenta regresiva para 2030”, examina el progreso de los países frente a sus compromisos internacionales en materia educativa. En el caso dominicano, los datos reflejan mejoras en tres momentos relacionados entre sí: más niños ingresan tempranamente al sistema, más estudiantes permanecen hasta completar los niveles educativos y se registran avances en lectura.

La relación entre estos indicadores es fundamental. La cobertura abre la puerta de la escuela; la permanencia permite sostener el proceso formativo; y el aprendizaje muestra si ese proceso está cumpliendo su propósito. Por eso, el aumento de la matrícula y de la culminación representa un progreso necesario, pero no suficiente. El desafío consiste en lograr que cada etapa de la trayectoria escolar contribuya efectivamente al desarrollo de conocimientos y competencias.

El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) destacó los resultados como evidencia de los avances alcanzados durante los últimos años. Al mismo tiempo, las cifras señalan una tarea pendiente: conseguir que una mayor cobertura y una permanencia más prolongada se traduzcan en mejores niveles de aprendizaje.

La cobertura como punto de partida

Uno de los indicadores más favorables corresponde a la participación educativa durante la primera infancia. La tasa ajustada de matrícula de los niños un año antes de alcanzar la edad oficial de ingreso a primaria aumentó de 86 % a 93 % entre 2015 y 2024.

Este incremento de siete puntos porcentuales indica que más niños están incorporándose a experiencias educativas antes de comenzar formalmente la primaria. Esa entrada temprana puede ofrecer una base importante para el desarrollo de habilidades cognitivas, sociales y emocionales, pero su valor no depende únicamente de que los niños estén matriculados. También importa que esa experiencia los prepare para continuar aprendiendo en los niveles siguientes.

La cobertura, por tanto, debe entenderse como el primer eslabón de una trayectoria. Si más niños ingresan al sistema, aumenta la posibilidad de que desarrollen oportunamente sus capacidades; pero esa posibilidad solo se concreta cuando encuentran condiciones que favorecen su permanencia y su aprendizaje.

Permanecer hasta completar los niveles

Los avances también se observan en la cantidad de estudiantes que consiguen terminar sus estudios. La tasa de finalización de la educación primaria pasó de 90 % a 96 %, mientras que en la secundaria baja aumentó de 83 % a 89 %. En el nivel secundario alto o bachillerato, donde históricamente existen mayores dificultades de permanencia, la culminación avanzó de 56 % a 64 %.

Estos datos muestran que una proporción mayor de estudiantes está logrando recorrer etapas más extensas del sistema educativo. La permanencia permite acumular tiempo de formación y completar los ciclos previstos, dos condiciones necesarias para consolidar los aprendizajes.

Sin embargo, la diferencia entre los niveles también evidencia que sostener la trayectoria escolar se vuelve más difícil a medida que los estudiantes avanzan. El 64 % de culminación en el bachillerato representa una mejora de ocho puntos porcentuales, pero también significa que todavía existe una proporción importante de jóvenes que no consigue completar oportunamente ese nivel.

La permanencia no puede separarse del aprendizaje. Un estudiante que abandona antes de concluir pierde oportunidades de continuar desarrollando sus competencias, mientras que un estudiante que permanece, pero no alcanza los aprendizajes esperados, también enfrenta limitaciones en su trayectoria. Por eso, el objetivo debe ser que los alumnos no solo lleguen y permanezcan, sino que encuentren en cada nivel las condiciones para avanzar con conocimientos sólidos.

El aprendizaje como medida del progreso

Las cifras de cobertura y culminación son esenciales para evaluar el alcance del sistema educativo, pero no bastan para determinar su efectividad. El aprendizaje permite observar qué ocurre dentro de las aulas y cuál es el resultado formativo de la asistencia y la permanencia.

En esta dimensión, el informe registra mejoras en lectura, un indicador fundamental porque la comprensión lectora condiciona prácticamente todo el proceso educativo posterior. Leer y comprender permite acceder a los contenidos de las distintas áreas y continuar construyendo conocimientos a lo largo de la trayectoria escolar.

La relación entre los tres componentes es, entonces, acumulativa. La cobertura permite el ingreso; la permanencia ofrece continuidad; y el aprendizaje da sentido a ambas. Si uno de estos elementos falla, el progreso educativo queda incompleto. Una matrícula elevada sin permanencia limita la continuidad; una permanencia mayor sin aprendizajes suficientes reduce el impacto de los años de escolaridad; y mejores aprendizajes requieren que los estudiantes tengan acceso y puedan mantenerse en el sistema.

El desafío dominicano entra así en una nueva etapa. Ya no basta con conseguir que el estudiante entre a la escuela y permanezca en ella; es indispensable garantizar que realmente aprenda durante ese recorrido.

La expansión de la cobertura debe avanzar junto con el fortalecimiento de las competencias en lectura, escritura, matemáticas, ciencias y pensamiento crítico. También requiere una preparación docente capaz de responder a las nuevas exigencias educativas, porque la permanencia por sí sola no asegura aprendizajes si no está acompañada de prácticas pedagógicas eficaces y de condiciones que permitan enseñar y aprender mejor.

Precisamente, otro de los aspectos destacados corresponde a la profesionalización del personal docente, elemento indispensable para sostener cualquier transformación educativa a largo plazo. La calidad de la enseñanza es el vínculo que puede convertir la asistencia y la continuidad escolar en resultados concretos de aprendizaje.

De la expansión del sistema a la calidad de la trayectoria

Los resultados reconocidos por UNESCO constituyen una señal positiva para República Dominicana. Aumentar la escolarización temprana y conseguir que más estudiantes terminen la primaria y la secundaria representa un progreso que debe ser valorado.

Pero el avance debe analizarse como una trayectoria completa. No se trata únicamente de sumar estudiantes matriculados o de elevar las tasas de culminación, sino de asegurar que cada etapa prepare adecuadamente para la siguiente. La cobertura temprana debe favorecer mejores condiciones de entrada a primaria; la permanencia debe permitir completar los procesos formativos; y la culminación debe estar acompañada de aprendizajes que tengan valor para la continuidad educativa y para la vida.

Los porcentajes también deben observarse desde aquello que todavía falta. Si la culminación del bachillerato se encuentra en 64 %, todavía existe una brecha considerable que debe convertirse en prioridad nacional. Detrás de cada porcentaje hay jóvenes cuya trayectoria educativa puede interrumpirse y cuyo futuro académico y laboral puede quedar condicionado por abandonar prematuramente el sistema.

República Dominicana ha avanzado en llevar a más estudiantes a las aulas y mantener a una mayor proporción dentro del sistema. El próximo gran salto consiste en asegurar que ese acceso y esa permanencia produzcan aprendizajes efectivos, competencias y oportunidades reales.

El éxito de un sistema educativo no se mide solamente por cuántos estudiantes ingresan, ni únicamente por cuántos permanecen o terminan, sino por la capacidad de lograr que, a lo largo de ese recorrido, aprendan más y mejor.