El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, sostuvo un encuentro bilateral con la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, como parte de su agenda de trabajo en Nueva York.
Durante la reunión, ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de continuar fortaleciendo la cooperación entre República Dominicana y Perú, así como explorar nuevas áreas que permitan llevar la relación bilateral a otros niveles.
El encuentro se produjo en el contexto de las actividades internacionales desarrolladas durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, escenario que reúne a jefes de Estado y representantes de gobiernos de diferentes regiones.

Abinader y Fujimori conversaron sobre la importancia de mantener un diálogo permanente y aprovechar las oportunidades de colaboración existentes entre ambas naciones. Aunque no fueron anunciados acuerdos específicos, la reunión dejó abierta la posibilidad de ampliar los vínculos políticos, económicos, comerciales y sociales.
República Dominicana y Perú mantienen relaciones diplomáticas históricas y comparten intereses relacionados con el crecimiento económico, la promoción del turismo, el comercio, la seguridad regional y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
El acercamiento también podría favorecer el intercambio de experiencias en sectores como agricultura, minería, infraestructura, transformación digital, educación y desarrollo de pequeñas y medianas empresas.

Para República Dominicana, estrechar las relaciones con los países sudamericanos forma parte de una estrategia dirigida a diversificar sus alianzas internacionales y ampliar las oportunidades de inversión y cooperación técnica.
Perú, por su parte, representa una de las economías más importantes de la región andina y posee una posición estratégica en el comercio del Pacífico. República Dominicana se ha consolidado como una de las economías de mayor crecimiento del Caribe y como un importante destino turístico y logístico.

La reunión entre Abinader y Fujimori refleja el interés de ambos gobiernos en construir una relación más activa, orientada a resultados concretos y beneficios compartidos.
El desafío, a partir de este encuentro, será convertir la voluntad política expresada por los mandatarios en proyectos, acuerdos e iniciativas capaces de generar oportunidades reales para los ciudadanos de ambas naciones.




