Santo Domingo. Cuando el presidente Luis Abinader inició su segundo mandato, el Gobierno definió un grupo de diez prioridades estratégicas que servirían como indicadores para medir el éxito de la gestión 2024-2028. Más que promesas políticas, se trata de metas cuantificables que abarcan salud, seguridad, economía, educación, infraestructura y fortalecimiento institucional, sujetas a un sistema de monitoreo y evaluación periódica.
A dos años del inicio del cuatrienio, el panorama muestra un escenario mixto: existen áreas donde el Gobierno reporta avances importantes y otras donde los desafíos continúan siendo significativos, por lo que aún resulta prematuro afirmar que los objetivos están plenamente encaminados.
Salud: avances en prevención, pero el reto sigue siendo elevar la esperanza de vida
Una de las metas más ambiciosas consiste en elevar la esperanza de vida al nacer de 75 a 77 años para 2028. Para ello, el Gobierno ha fortalecido programas de atención primaria, ampliado la estrategia HEARTS para enfermedades cardiovasculares, desarrollado iniciativas de salud escolar y continuado la expansión de la red hospitalaria.
Sin embargo, la esperanza de vida es un indicador que cambia lentamente y depende de múltiples factores, por lo que todavía no existen resultados concluyentes que permitan asegurar el cumplimiento de esa meta.
Seguridad ciudadana: una de las áreas con mejores indicadores
En materia de seguridad, el Gobierno busca reducir la tasa nacional de homicidios hasta acercarse a 7.3 por cada 100 mil habitantes.
Los informes oficiales sostienen que la tasa ha mantenido una tendencia descendente respecto a años anteriores, producto de la reforma policial, la Fuerza de Tarea Conjunta y nuevas estrategias de patrullaje. Aunque aún no se alcanza el objetivo final, esta es una de las metas que muestra un mayor nivel de avance según los reportes gubernamentales.
Accidentes de tránsito: el mayor desafío pendiente
Reducir las muertes por accidentes de tránsito continúa siendo uno de los retos más complejos.
El Gobierno reconoce que, aunque la tasa ha disminuido frente a años anteriores, el país todavía registra cifras elevadas. Para revertir esta situación impulsa el Plan Estratégico Nacional de Seguridad Vial 2025-2028, educación vial, licencia por puntos, inspección técnica vehicular y mayores controles en carreteras.
Aun así, esta meta requiere acelerar el ritmo de mejora para llegar al objetivo fijado para 2028.
Infraestructura: obras visibles en ejecución
La mejora del índice de infraestructura pública también forma parte del plan presidencial.
Durante este período continúan proyectos relacionados con carreteras, puentes, hospitales, transporte masivo, agua potable y obras urbanas, muchas de ellas vinculadas al desarrollo regional y a la preparación de grandes eventos internacionales como los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Si bien la inversión es evidente, la medición definitiva dependerá de indicadores internacionales sobre calidad y eficiencia de la infraestructura.
Economía: crecimiento con retos sociales
Otra meta consiste en aumentar el PIB per cápita como parte de la estrategia Meta RD 2036, que busca convertir a República Dominicana en un país de ingresos altos.
El Gobierno mantiene que el crecimiento económico, las exportaciones y la inversión extranjera continúan siendo pilares fundamentales para alcanzar ese objetivo.
No obstante, economistas coinciden en que el crecimiento económico, por sí solo, no garantiza una mejor calidad de vida para toda la población, especialmente si persisten presiones sobre el costo de vida y la informalidad laboral.
Clase media y empleo formal
El Ejecutivo también aspira a incrementar el porcentaje de dominicanos pertenecientes a la clase media y elevar la formalidad laboral hasta un 50 %.
Para ello impulsa programas como RD Trabaja, formación técnica, apoyo a mipymes y políticas para aumentar la participación laboral femenina y juvenil.
Sin embargo, la informalidad continúa representando uno de los principales desafíos estructurales del mercado laboral dominicano.
Educación y pobreza rural
En educación, la prioridad es mejorar los años efectivos de aprendizaje mediante reformas curriculares, fortalecimiento docente y expansión de programas escolares.
Mientras tanto, en las zonas rurales se reportan mejoras en acceso a agua potable, electrificación e ingresos laborales, aunque todavía existen importantes brechas sociales entre el campo y las áreas urbanas.
Cambio climático y fortalecimiento institucional
Las dos últimas metas apuntan a reducir la vulnerabilidad de los hogares frente a fenómenos climáticos y aumentar la efectividad del Estado mediante mejores mecanismos de planificación, transparencia y seguimiento de políticas públicas.
Precisamente, el Gobierno ha establecido un sistema permanente de monitoreo de las diez prioridades a través del Consejo de Ministros y del Ministerio de la Presidencia.
Un balance a mitad del camino
A la fecha, el Gobierno de Luis Abinader no ha alcanzado todavía las diez metas planteadas para 2028, pero sí mantiene la mayoría en proceso de ejecución, con avances más notorios en áreas como seguridad ciudadana, crecimiento económico y programas sociales, mientras enfrenta mayores dificultades en seguridad vial, formalización del empleo y transformación educativa.
El verdadero balance de estas prioridades no dependerá únicamente de la ejecución de proyectos o de los informes oficiales, sino de los resultados medibles que puedan verificarse al finalizar el cuatrienio. De cara a 2028, el principal reto será transformar las cifras de planificación en mejoras perceptibles para la vida cotidiana de los dominicanos.




