Las altas temperaturas que afectan a República Dominicana no solo generan incomodidad. También representan un riesgo real para la salud, especialmente en niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
En los últimos años, los servicios de emergencia han reportado un aumento de casos relacionados con la deshidratación y los golpes de calor, condiciones que pueden pasar rápidamente de un simple malestar a una situación potencialmente mortal.
¿Qué es un golpe de calor?
Ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura y esta supera los 40 grados Celsius. La exposición prolongada al sol, la actividad física intensa y la falta de hidratación son algunas de las principales causas.
A diferencia del agotamiento por calor, el golpe de calor constituye una emergencia médica.
Síntomas que no deben ignorarse
Entre las señales de alerta se encuentran:
- Sed intensa.
- Mareos o desmayos.
- Dolor de cabeza.
- Debilidad extrema.
- Náuseas o vómitos.
- Piel caliente y enrojecida.
- Confusión o dificultad para hablar.
- Pulso acelerado.
- Ausencia de sudoración a pesar del calor.
- Pérdida del conocimiento.
Ante estos síntomas, es fundamental buscar atención médica inmediata.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Aunque cualquier persona puede verse afectada, existen grupos especialmente vulnerables:
- Niños pequeños.
- Adultos mayores.
- Personas con hipertensión o diabetes.
- Trabajadores expuestos al sol.
- Deportistas.
- Embarazadas.
- Personas que consumen ciertos medicamentos que alteran la regulación de la temperatura corporal.
La prevención puede salvar vidas
Los especialistas recomiendan:
- Beber agua constantemente, aunque no se tenga sed.
- Evitar la exposición al sol entre las 11:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde.
- Utilizar ropa ligera y de colores claros.
- Permanecer en lugares frescos y ventilados.
- Consumir frutas ricas en agua, como sandía, melón y piña.
- No dejar niños, adultos mayores o mascotas dentro de vehículos estacionados.
- Reducir la actividad física intensa durante las horas de mayor calor.
El calor no debe subestimarse
En un país tropical como República Dominicana, muchas personas consideran normal soportar temperaturas elevadas sin tomar precauciones. Sin embargo, el calor extremo puede convertirse en un enemigo silencioso.
Escuchar al cuerpo, hidratarse adecuadamente y proteger a los más vulnerables son medidas sencillas que pueden marcar la diferencia entre un día caluroso y una emergencia médica.
Porque cuando el termómetro sube, la prevención también debe hacerlo.






