Santo Domingo. La regulación de los teléfonos móviles comienza a reflejar cambios en la convivencia cotidiana de algunos centros educativos dominicanos. Directivos y orientadores consultados en un recorrido periodístico publicado este 21 de octubre de 2026 aseguran que hay más interacción entre estudiantes durante los recreos, menos distracciones y una mayor participación en actividades sin pantallas.
Los testimonios corresponden a escuelas que han adoptado normas internas para restringir o impedir la entrada de celulares personales, en el marco de la Orden Departamental 011-2026 del Ministerio de Educación (Minerd). Se trata de experiencias reportadas por centros específicos, no de una medición nacional sobre los efectos de la disposición.
Más convivencia durante los recreos
En el liceo Víctor Estrella Liz, el coordinador administrativo Ángel Matos explicó a Diario Libre que los alumnos han recuperado actividades compartidas durante sus descansos, incluidas partidas de ajedrez y otros juegos. Aunque la restricción encontró resistencia al inicio, el personal del plantel describe una adaptación progresiva de los estudiantes y sus familias.
El centro aplica una política interna que no permite el ingreso de celulares y contempla la intervención de padres o tutores cuando se detecta un dispositivo. Sus responsables relacionan la medida con la reducción de interrupciones de clase y de grabaciones no autorizadas.
La orientadora Ivelice Enrique, de la Escuela Mauricio Báez, relató que la institución comunica las reglas desde la inscripción y solicita la participación de las familias cuando algún estudiante las incumple. En la Escuela Juan Pablo Duarte, el director Victorino Germosén estimó que el cumplimiento de la norma interna alcanza alrededor del 90 %, aunque reconoció que todavía se presentan intentos de introducir teléfonos.
¿Están prohibidos todos los celulares en las escuelas?
No existe una prohibición absoluta e idéntica para todos los niveles y centros. La Orden Departamental 011-2026, divulgada por el Minerd en mayo, establece la prohibición de celulares personales en el nivel inicial, restricciones para primaria y un uso pedagógico supervisado en secundaria. Cada institución debe definir sus protocolos de aplicación en el marco de la normativa.
La regulación contempla además situaciones excepcionales, como necesidades vinculadas con la salud de estudiantes y otros supuestos previstos en las reglas. Por eso, las familias deben consultar directamente el reglamento y las instrucciones del plantel antes de asumir que todas las escuelas aplican exactamente la misma medida.
Voces del Oeste informó cuando el Minerd aprobó los lineamientos nacionales para el uso de celulares. El seguimiento actual permite observar cómo determinados centros están aplicando esa decisión en la práctica, meses después de su anuncio.
Privacidad, respeto y uso educativo de la tecnología
La política del Ministerio también busca prevenir el ciberacoso, la difusión de imágenes sin consentimiento y otras formas de violencia digital. Los planteles deben desarrollar protocolos de convivencia con participación de docentes, estudiantes y familias, sin perder de vista las posibilidades educativas de la tecnología.
El tema fue abordado anteriormente por este medio al explicar las medidas de protección estudiantil y convivencia digital, así como en el análisis de la relación entre redes sociales, adolescentes y uso responsable.
Los testimonios escolares apuntan a posibles beneficios en la socialización y la atención, pero también muestran desafíos de cumplimiento que requieren comunicación con los hogares. Para evaluar el impacto general de la norma en el sistema educativo todavía se necesitarían datos representativos y seguimiento de resultados.
Fuentes: Diario Libre, reportaje de Nicole Izquierdo, 21 de octubre de 2026; Presidencia de la República, Orden Departamental 011-2026, 27 de mayo de 2026; Minerd, política de convivencia digital, 28 de mayo de 2026.




