Santo Domingo.– El Gobierno dominicano mantendrá sin variación los precios de los combustibles de mayor consumo durante la semana del 29 de agosto al 4 de septiembre, mediante la aplicación de un subsidio extraordinario de RD$1,209.1 millones.
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes informó que la medida busca impedir que el encarecimiento de los derivados del petróleo en los mercados internacionales se transfiera directamente a los hogares, al transporte y a los sectores productivos del país. La compensación estatal alcanzará hasta RD$95.65 por cada galón, dependiendo del tipo de combustible.
Con esta disposición permanecerán congelados la gasolina premium, que continuará a RD$341.10 por galón; la gasolina regular, a RD$310.50; el gasoil óptimo, a RD$293.10; y el gasoil regular, a RD$262.80. El Gas Licuado de Petróleo seguirá a RD$135.20 por galón, mientras el gas natural se mantendrá en RD$43.97 por metro cúbico.
La decisión representa un alivio inmediato para los consumidores, pero también evidencia el elevado costo fiscal de sostener artificialmente los precios internos frente a la inestabilidad internacional. El combustible influye directamente en el transporte público, el traslado de mercancías, la producción agrícola, la industria y, finalmente, en los precios de los productos de primera necesidad.
Las tensiones geopolíticas y las dificultades que enfrentan varias refinerías han encarecido especialmente los combustibles terminados, aun cuando el precio del petróleo crudo presenta disminuciones temporales. En este escenario, el costo de refinación continúa ejerciendo una fuerte presión sobre la gasolina y el gasoil.
El congelamiento evita una nueva carga sobre la población en el corto plazo; sin embargo, obliga al Estado a destinar más de mil millones de pesos en apenas una semana. La medida contiene el golpe en las estaciones de servicio, pero abre nuevamente el debate sobre la sostenibilidad de los subsidios generalizados y su impacto acumulado sobre las finanzas públicas.
Por ahora, los consumidores no enfrentarán nuevos aumentos en los combustibles esenciales. El verdadero desafío será determinar cuánto tiempo podrá mantenerse esta protección si la crisis internacional continúa elevando el costo de importación de los derivados del petróleo.




