Santo Domingo, R.D.– El presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), Guido Gómez Mazara, hizo un llamado a la dirigencia y militancia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) a ejercer el poder con humildad, reconocer los errores cometidos y rectificar aquellas actuaciones que hayan afectado a sectores de la sociedad.
Las declaraciones fueron ofrecidas en el contexto de la XXIV Convención Nacional Ordinaria del PRM, donde Gómez Mazara planteó que el respaldo electoral obtenido por la organización no debe interpretarse como una representación absoluta de la sociedad dominicana.
El dirigente político llamó particularmente la atención sobre el nivel de abstención registrado en las elecciones y aseguró que cerca de un 48 % de la población habilitada no acudió a votar, una realidad que, a su juicio, obliga al partido oficialista a comprender con mayor profundidad el alcance de su responsabilidad política.
“Tenemos plena conciencia de que somos una mayoría electoral en el marco de una minoría ciudadana”, expresó Gómez Mazara, quien sostuvo que esa circunstancia debe conducir al PRM hacia una actuación caracterizada por la prudencia y la humildad.
En uno de los planteamientos más contundentes de su intervención, afirmó que el ejercicio del poder también requiere capacidad para admitir equivocaciones. “Donde nos hemos equivocado, enmendar; donde hemos atropellado, pedir perdón con sinceridad”, manifestó.
Sus palabras introducen un elemento de autocrítica dentro de la discusión partidaria. Más allá de los resultados electorales y del control de importantes espacios institucionales, Gómez Mazara plantea que la legitimidad política no puede medirse exclusivamente por la cantidad de votos obtenidos, sino también por la capacidad de un gobierno y de su partido para escuchar, corregir y mantener conexión con la ciudadanía.
El mensaje adquiere especial relevancia en momentos en que el PRM inicia una nueva etapa de reorganización interna y comienza a mirar hacia el próximo ciclo político. La organización enfrenta el desafío de mantener su cohesión mientras administra las distintas aspiraciones y liderazgos que comienzan a proyectarse hacia las elecciones de 2028.
Gómez Mazara también insistió en la necesidad de preservar la unidad partidaria y entender que los resultados alcanzados han sido producto de un esfuerzo colectivo. Para el dirigente, reconocer errores no debe interpretarse como una señal de debilidad, sino como parte de la responsabilidad que implica gobernar.
La intervención deja así una reflexión hacia el interior del partido gobernante: ganar unas elecciones concede el derecho a gobernar, pero escuchar, rectificar y actuar con humildad puede determinar la capacidad de conservar la confianza ciudadana.




