Santo Domingo, R.D.– El Partido Revolucionario Moderno (PRM) celebró su XXIV Convención Nacional Ordinaria, una jornada marcada por la renovación de sus estructuras internas, el fortalecimiento institucional y un llamado a preservar la unidad de la organización política en medio de los desafíos que plantea su permanencia en el poder.

La convención fue dedicada a la memoria de Orlando Jorge Mera, dirigente histórico del PRM y exministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, fallecido en junio de 2022. La dedicatoria otorgó un componente emotivo a una actividad que, además de cumplir con los procesos estatutarios del partido, sirvió para recordar su trayectoria y aportes a la organización.
Durante el encuentro, la dirigencia perremeísta destacó la importancia de la democracia interna como mecanismo para fortalecer al partido. El PRM sostuvo que la convención representa los principios de participación, institucionalidad y unidad, tres elementos que considera fundamentales para afrontar una nueva etapa de reorganización.

La actividad adquiere una relevancia política particular. El PRM no solamente administra actualmente el Gobierno encabezado por el presidente Luis Abinader, sino que comienza a entrar en un período en el que deberá definir progresivamente su rumbo político más allá de la actual gestión presidencial. En ese escenario, mantener cohesionadas sus diferentes corrientes y estructuras territoriales constituye uno de los principales retos de la organización.
La convención también se produce en medio de importantes movimientos dentro de la dirección partidaria. Entre ellos figura la elección de Juan Garrigó Mejía como secretario general, posición desde la cual tendrá la responsabilidad de contribuir a la articulación política y organizativa de una estructura que ha experimentado un crecimiento considerable desde su llegada al poder en 2020.
Otro elemento central será la capacidad del PRM de diferenciar adecuadamente las responsabilidades del Gobierno de las responsabilidades partidarias. El crecimiento electoral y territorial de una organización política cuando se encuentra en el poder puede convertirse en una fortaleza, pero también exige mayores mecanismos de organización, disciplina interna y transparencia.
Precisamente, la institucionalidad interna será determinante en los próximos años. La organización deberá administrar aspiraciones políticas, liderazgos emergentes y las naturales diferencias que comienzan a surgir cuando se aproxima un nuevo ciclo electoral. La competencia por posiciones electivas de cara a 2028 irá aumentando gradualmente, convirtiendo la unidad partidaria en uno de los principales desafíos de su dirigencia.

La XXIV Convención Nacional Ordinaria representa, por tanto, algo más que un procedimiento interno. Es también una señal del proceso de reorganización que comienza a vivir el principal partido de Gobierno, en un momento en que deberá prepararse para una realidad política distinta: conservar el poder sin la posibilidad de que Luis Abinader vuelva a ser candidato presidencial en 2028.

El mensaje proyectado durante la jornada apunta precisamente hacia esa dirección: fortalecer las estructuras, respetar los mecanismos institucionales y evitar que las aspiraciones individuales terminen debilitando el proyecto colectivo.
Con esta convención, el PRM abre una nueva etapa. El desafío ya no es solamente mantenerse unido mientras gobierna, sino demostrar que puede organizar democráticamente su relevo, administrar sus liderazgos y construir una transición interna capaz de sostener su competitividad política más allá de la figura del actual presidente.




