Santo Domingo.– El dirigente político Guido Gómez Mazara advirtió que el crecimiento de figuras consideradas outsiders no debe analizarse únicamente como un fenómeno de popularidad individual, sino como una consecuencia del desgaste de los partidos tradicionales y de la incapacidad de esas organizaciones para generar nuevas expectativas entre los ciudadanos.
Durante su participación en el XIX Congreso Internacional de Comunicación Política Santo Domingo 2026, Gómez Mazara presentó la conferencia “Partidos vs. Outsider”, en la que hizo un recorrido por la evolución del sistema político dominicano y abordó los cambios que están modificando la manera en que los electores se relacionan con los partidos, los liderazgos y las estructuras tradicionales de poder.
El dirigente sostuvo que durante décadas la política dominicana estuvo fuertemente condicionada por grandes liderazgos y por un esquema esencialmente bipartidista. Figuras como Joaquín Balaguer y Juan Bosch marcaron buena parte de una época en la que los partidos poseían estructuras territoriales sólidas, militancias identificadas ideológicamente y una capacidad considerable para organizar y movilizar a la población.
Sin embargo, ese modelo ha experimentado una transformación. La pérdida de confianza, el debilitamiento de las identidades partidarias, la revolución digital y una ciudadanía mucho más expuesta a información inmediata han creado condiciones para que personas provenientes de fuera de las estructuras políticas tradicionales puedan convertirse rápidamente en opciones electorales.
Para Gómez Mazara, ahí se encuentra uno de los grandes desafíos de los partidos: cuando las organizaciones políticas dejan de producir expectativas, otros actores comienzan a ocupar ese espacio. El fenómeno del outsider, por tanto, no surge en el vacío. Crece cuando una parte de la población entiende que las estructuras existentes dejaron de representar sus aspiraciones o de ofrecer respuestas convincentes.
El dirigente perremeísta utilizó experiencias políticas de países como México, Argentina, El Salvador y Colombia para explicar que el fenómeno trasciende las fronteras dominicanas. América Latina atraviesa un proceso en el que los electores muestran mayor disposición a respaldar figuras capaces de presentarse como alternativas frente al sistema establecido, incluso cuando no cuentan inicialmente con una maquinaria partidaria convencional.
La discusión adquiere especial relevancia en República Dominicana de cara al escenario electoral de 2028, donde ya comienzan a surgir figuras que intentan construir capital político desde plataformas distintas a las estructuras partidarias tradicionales. Precisamente, el empresario y comunicador Santiago Matías tuvo una participación especial al concluir la conferencia y reiteró sus aspiraciones de convertir su proyecto político en una opción electoral.
Más allá de nombres particulares, la exposición de Gómez Mazara colocó sobre la mesa una interrogante que podría marcar los próximos procesos electorales dominicanos: ¿seguirán siendo los partidos tradicionales los principales vehículos para alcanzar el poder o las nuevas dinámicas sociales y digitales terminarán impulsando liderazgos construidos fuera de ellos?
El mensaje central de su intervención apuntó directamente hacia las organizaciones políticas. La aparición de outsiders no necesariamente significa la desaparición de los partidos, pero sí constituye una advertencia sobre la necesidad de recuperar credibilidad, renovar liderazgos, fortalecer sus estructuras internas y volver a conectar con las preocupaciones reales de la ciudadanía.
En una época donde una figura puede construir una comunidad de millones de personas desde una plataforma digital sin haber dirigido nunca una estructura partidaria, el poder político ya no se construye exclusivamente dentro de los partidos. Y ese cambio obliga a la política dominicana a entender que el verdadero desafío no consiste simplemente en detener a los outsiders, sino en comprender por qué cada vez más ciudadanos están dispuestos a buscarlos.




