Santo Domingo.– El Gobierno dominicano anunció la realización del Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto 2026, programado para el próximo martes 8 de septiembre, a las 10:00 de la mañana, con la participación simultánea de instituciones públicas y privadas, centros educativos, organizaciones sociales y ciudadanos de todo el país.
La jornada busca comprobar la capacidad de respuesta de la población y de los organismos de emergencia ante un posible movimiento sísmico de gran magnitud. Durante el ejercicio se activarán protocolos de evacuación, rutas de salida, puntos de encuentro y mecanismos de coordinación institucional.
El anuncio fue realizado por el ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista; el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Edwin Olivares, y el director de la Defensa Civil, Carlos Paulino.
Las autoridades explicaron que el simulacro permitirá identificar fallas, medir los tiempos de reacción y fortalecer la cultura preventiva en una nación expuesta a una actividad sísmica constante debido a su ubicación geográfica.
Prepararse para reaccionar correctamente
Andrés Bautista destacó que, frente a una emergencia, la improvisación puede aumentar los riesgos y provocar pérdidas humanas. Por esa razón, insistió en que las familias, empresas, escuelas e instituciones deben conocer previamente cómo actuar.
“Durante el evento no se puede improvisar. Hay que estar preparados para que, si ocurre, podamos reaccionar con la debida habilidad y prontitud para salvar nuestra vida o la de un semejante”, expresó el funcionario.
El ejercicio no representa una predicción de terremoto ni responde a una amenaza sísmica específica. Se trata de una práctica preventiva destinada a convertir los protocolos escritos en acciones conocidas por toda la población.
¿Cómo participar en el simulacro?
A las 10:00 de la mañana, las instituciones participantes deberán activar sus alarmas internas e iniciar la evacuación de manera organizada. Las personas deberán mantener la calma, seguir las instrucciones del personal responsable y desplazarse por las rutas establecidas hasta los puntos de encuentro.
Antes de iniciar el ejercicio, cada institución deberá verificar que sus salidas estén despejadas, identificar a las personas que necesiten asistencia y evitar el uso de ascensores durante la evacuación.
Las autoridades exhortaron a la ciudadanía a asumir el simulacro con responsabilidad. La preparación no elimina la posibilidad de un desastre, pero puede reducir considerablemente sus consecuencias.
En materia de emergencias, saber qué hacer durante los primeros segundos puede marcar la diferencia entre el desorden y una respuesta capaz de proteger vidas.




