Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader recibió este sábado a su homólogo de Honduras, Nasry Asfura Zablah, con quien recorrió las instalaciones de la Base Aérea de San Isidro como parte de la agenda oficial que desarrolla el mandatario centroamericano en la República Dominicana.
Durante la visita, Asfura conoció los avances alcanzados por el país en materia de modernización militar, desarrollo tecnológico y fabricación nacional de equipos destinados a fortalecer la defensa y la seguridad territorial.
Uno de los puntos principales del recorrido fue la presentación del proceso de ensamblaje del avión de entrenamiento TP-75 Dulus, una aeronave integrada en las instalaciones de la Fuerza Aérea de República Dominicana. El proyecto contempla diez unidades ensambladas en territorio nacional y representa un paso importante en la construcción de capacidades técnicas y aeronáuticas propias.

Los mandatarios también observaron los vehículos tácticos y blindados desarrollados por la Industria Militar Dominicana, entre ellos el Furia VBD-2, equipado con protección balística, torreta de 360 grados y recursos diseñados para operaciones de alta exigencia. Su producción forma parte del programa de fortalecimiento de las unidades militares desplegadas en la zona fronteriza.
El recorrido permitió al Gobierno dominicano presentar ante una delegación extranjera los resultados de una estrategia que busca reducir la dependencia exterior, desarrollar conocimientos especializados y convertir al país en un referente regional de innovación aplicada a la defensa.
La visita de Asfura incluye, además, un recorrido por el sistema de seguridad fronteriza en Dajabón, reuniones bilaterales, firma de instrumentos de cooperación, declaraciones conjuntas y una ofrenda floral en el Altar de la Patria.
Más allá del componente protocolar, el encuentro evidencia el interés de ambos gobiernos en fortalecer las relaciones entre República Dominicana y Honduras, intercambiar experiencias en seguridad y explorar nuevas oportunidades de cooperación técnica y estratégica.
Con la exhibición de las aeronaves y los vehículos ensamblados en el país, República Dominicana proyecta una nueva dimensión de su industria militar: no solamente como instrumento de defensa, sino también como espacio para la capacitación, la innovación tecnológica y la generación de conocimiento especializado.




