Santo Domingo.– La fiscal titular del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, y representantes de la Z-45 de la Policía Nacional iniciaron conjuntamente una jornada de capacitación dirigida a 923 miembros de la institución, con el propósito de prevenir el acoso, el abuso de poder y otras conductas contrarias a la integridad en el ejercicio de la función policial.
La iniciativa, denominada “Autoridad con Integridad: Prevención del Acoso y el Abuso de Autoridad en la Función Policial”, procura fortalecer una cultura institucional fundamentada en el respeto, la igualdad, la disciplina y el uso responsable de las facultades conferidas a los agentes.
La participación de Rosalba Ramos reafirma el compromiso de la Fiscalía del Distrito Nacional con la prevención de conductas que puedan vulnerar la dignidad de las personas, tanto dentro de las instituciones como durante la interacción de los agentes con la ciudadanía.
El programa aborda una realidad que requiere atención permanente. Quienes portan un uniforme y representan la autoridad del Estado tienen la responsabilidad de actuar dentro de los límites establecidos por la Constitución, las leyes y los protocolos institucionales. La autoridad nunca debe convertirse en una herramienta de intimidación, humillación o aprovechamiento personal.
La capacitación también busca promover espacios laborales seguros y libres de acoso dentro de la propia Policía Nacional. Esto implica reconocer comportamientos inapropiados, establecer mecanismos confiables para presentar denuncias y garantizar que las víctimas puedan hablar sin temor a represalias.
La formación de 923 agentes constituye un paso importante, pero su verdadero impacto dependerá de la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos. Estas jornadas deben acompañarse de supervisión, seguimiento, investigaciones efectivas y consecuencias claras cuando se comprueben violaciones a los protocolos o abusos de poder.
Prevenir el abuso de autoridad no debilita a la Policía; la fortalece. Un agente que conoce sus límites, respeta la dignidad humana y comprende el alcance de sus responsabilidades está mejor preparado para servir, proteger y ganarse la confianza de la población.
La transformación policial no puede limitarse a la adquisición de nuevos equipos, uniformes o estructuras administrativas. También requiere cambios profundos en la conducta, la cultura interna y la manera en que cada miembro de la institución ejerce el poder frente a sus compañeros y ante la ciudadanía.
Con esta jornada encabezada por Rosalba Ramos y la representación policial, ambas instituciones colocan sobre la mesa un mensaje necesario: la autoridad solamente puede considerarse legítima cuando se ejerce con integridad, respeto y responsabilidad.




