Santo Domingo, R.D.– Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 concluyeron este sábado 8 de agosto con una vistosa ceremonia de clausura que reunió deporte, música, cultura y sentimiento patrio, poniendo punto final a una edición histórica que congregó a unos 6,200 atletas de 37 países. El acto fue celebrado en la Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto.
La ceremonia contó con la asistencia del presidente de la República, Luis Abinader, además de autoridades gubernamentales, dirigentes deportivos, representantes de Centro Caribe Sports, atletas, entrenadores, voluntarios e invitados especiales, en una noche concebida como reconocimiento al esfuerzo colectivo que hizo posible la celebración de la principal cita multideportiva de la región.

Uno de los grandes protagonistas de la noche fue Juan Luis Guerra, quien protagonizó uno de los momentos de mayor carga simbólica al interpretar, acompañado por el coro Más que Vencedores, su emblemático “Canto a la Patria”, composición que el artista donó al Estado dominicano en 2006. Su participación convirtió el cierre deportivo en una celebración de la identidad nacional.
La representación artística dominicana también incluyó a Techy Fatule, Manny Cruz y la agrupación Ilegales, quienes aportaron diferentes ritmos a una ceremonia diseñada para despedir a las delegaciones con el sello musical y cultural de República Dominicana.
La producción general, dirigida por Alberto Zayas, combinó música, recursos audiovisuales, protocolo y homenajes a los atletas, entrenadores, jueces, oficiales técnicos, dirigentes, voluntarios y colaboradores. Las imágenes de las competencias y de algunos de los momentos más importantes vividos durante Santo Domingo 2026 formaron parte de una narrativa centrada en el esfuerzo, la integración regional y el intercambio cultural.

El cierre tuvo además una dimensión histórica. Santo Domingo 2026 correspondió a la edición del centenario de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, considerados la competencia multideportiva regional más antigua del continente. Las competencias comenzaron oficialmente el 24 de julio e incluyeron 40 deportes y 53 disciplinas, con 3,244 medallas en disputa.
Para República Dominicana, los Juegos significaron mucho más que recibir competencias internacionales. Durante estas jornadas el país volvió a colocarse en el centro del deporte regional y sus atletas tuvieron la oportunidad de competir frente a su público, dejando actuaciones que marcaron esta edición.
Entre ellas sobresalieron figuras como Marileidy Paulino y Liranyi Alonso, quienes establecieron récords regionales en los 400 y 100 metros, respectivamente. Alonso terminó además su participación con cuatro medallas de oro, convirtiéndose en una de las grandes figuras dominicanas de los Juegos.

La clausura representó también el momento de reconocer a quienes trabajaron fuera de las cámaras. Voluntarios, personal técnico, organismos de seguridad y equipos responsables de la logística fueron fundamentales para sostener una organización de esta magnitud.
Con la extinción del pebetero y los actos protocolares correspondientes, Santo Domingo entregó simbólicamente el testigo y cerró una celebración que durante semanas convirtió al deporte en punto de encuentro entre decenas de naciones y territorios de la región.
Santo Domingo 2026 terminó con música, orgullo y celebración. Ahora comienza una tarea igualmente importante: conseguir que las instalaciones, la experiencia adquirida y el entusiasmo generado por estos Juegos se conviertan en un legado permanente para el deporte dominicano.




