Santo Domingo, RD. La Superintendencia de Bancos (SB) depositó ante la Cámara de Diputados un anteproyecto de ley que busca simplificar los trámites para que los familiares puedan acceder con mayor rapidez a los bienes financieros de personas fallecidas, reduciendo la burocracia y los costos asociados a los procesos sucesorales.
La iniciativa pretende modernizar el marco legal vigente y ofrecer respuestas más ágiles a quienes enfrentan la pérdida de un ser querido, una situación que, además del impacto emocional, suele implicar largos procedimientos administrativos para recuperar cuentas bancarias, certificados financieros y otros activos.
Un proceso más rápido y menos burocrático
La propuesta crea un procedimiento simplificado para la entrega de bienes muebles de menor cuantía y contempla disposiciones aplicables en casos de sucesión, comunidad legal de bienes y uniones de hecho reconocidas judicialmente.
El proyecto fue remitido al presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, para iniciar su estudio y discusión en el Congreso Nacional.
Entre las principales novedades de la iniciativa se encuentran la reducción de los plazos para acceder a información patrimonial y una diferenciación entre el derecho a conocer la existencia de bienes y el derecho a retirar los fondos, con el propósito de hacer más eficiente el proceso sin afectar la seguridad jurídica.
Protección para las familias
El anteproyecto también busca limitar las oposiciones injustificadas sobre el patrimonio indiviso, evitando retrasos innecesarios que prolonguen los procesos sucesorales.
Asimismo, incorpora un mecanismo especial que permitiría disponer de recursos para cubrir gastos funerarios y otras necesidades urgentes derivadas del fallecimiento, ofreciendo un alivio económico inmediato a las familias en momentos de vulnerabilidad.
Modernización del sistema financiero
De acuerdo con la Superintendencia de Bancos, la reforma busca llenar un vacío normativo existente desde hace años y brindar mayor protección a los ciudadanos, manteniendo al mismo tiempo la estabilidad, la seguridad y la confidencialidad del sistema financiero dominicano.
De ser aprobada por el Congreso Nacional, la nueva legislación podría representar un cambio significativo en la forma en que se gestionan los bienes financieros de personas fallecidas, reduciendo tiempos de espera, facilitando el acceso de los herederos legítimos y haciendo más humano un proceso que tradicionalmente ha sido complejo y prolongado.




