Santo Domingo. El Tribunal Superior Administrativo (TSA) ordenó este lunes a la Asociación Nacional de Clínicas Privadas (ANDECLIP) abstenerse de suspender los servicios médicos a los afiliados de Primera ARS y Futuro ARS, acogiendo una solicitud presentada por la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA).
La decisión judicial evita que entre en vigor la suspensión de servicios anunciada por ANDECLIP para este martes 14 de julio de 2026, medida que habría afectado consultas médicas, procedimientos electivos, estudios diagnósticos y otros servicios de salud para miles de asegurados en todo el país.
La controversia surgió en medio del desacuerdo entre clínicas privadas y las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) por las tarifas de los servicios médicos. Las clínicas habían advertido que la suspensión sería por tiempo indefinido como mecanismo de presión para lograr una revisión de los pagos, aunque aseguraron que mantendrían operativas las áreas de emergencias y las unidades de cuidados intensivos.
Sin embargo, con la intervención del TSA, las clínicas deberán continuar ofreciendo los servicios a los afiliados de Primera ARS y Futuro ARS mientras se conoce el fondo del conflicto y se desarrollan las acciones legales correspondientes.
La DIDA valoró la decisión al considerar que protege el derecho fundamental de los ciudadanos a recibir atención médica oportuna y evita que los usuarios del sistema de seguridad social resulten afectados por diferencias administrativas o económicas entre prestadores de servicios y aseguradoras.
El caso reabre el debate sobre la sostenibilidad financiera del sistema de salud dominicano, la actualización de las tarifas médicas y la necesidad de establecer mecanismos de diálogo que permitan alcanzar acuerdos sin comprometer el acceso de la población a los servicios sanitarios.
Mientras tanto, el proceso judicial continuará su curso y las partes involucradas deberán presentar sus argumentos ante los tribunales, en busca de una solución definitiva al conflicto que enfrenta a clínicas privadas y administradoras de riesgos de salud.
La decisión del TSA representa un alivio inmediato para miles de afiliados, quienes podrán seguir recibiendo atención médica sin interrupciones mientras las autoridades y los actores del sistema procuran una salida consensuada a la disputa.




