Cibao Sur conecta sus fortalezas para cuidar mejor

0
6

Por Yudelka Batista
Viceministra de Fortalecimiento y Desarrollo del Ministerio de Salud Publica

¿Qué significa realmente fortalecer nuestro sistema de salud? Durante mucho tiempo hemos asociado la transformación del sector con construir, equipar o ampliar servicios. Todo eso es necesario. Pero hay otro desafío igualmente importante: lograr que las capacidades que ya tenemos funcionen cada vez mejor conectadas alrededor de las personas.

Desde el Ministerio de Salud Pública estamos trabajando precisamente en esa dirección.

Por instrucciones del Presidente Luis Abinader y bajo el liderazgo estratégico del ministro Víctor Atallah, hemos asumido el fortalecimiento de las Redes Integradas de Servicios de Salud (RISS) como una herramienta para avanzar hacia una atención más continua, resolutiva y cercana a la gente.

Para explicarlo de manera sencilla, una red integrada busca que una persona no vea el sistema como una suma de establecimientos separados. Desde la prevención y la atención primaria hasta el diagnóstico, el tratamiento, la referencia y el seguimiento, cada parte debe poder relacionarse con la siguiente.

Desde el Viceministerio de Fortalecimiento y Desarrollo del Sector Salud nos corresponde impulsar esta agenda, llevarla a los territorios y articular los esfuerzos necesarios para convertir sus resultados en acciones concretas.

Este trabajo tiene también una dimensión regional. Como vicepresidenta de la Red Regional de RISS de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), he podido confirmar que el desafío de integrar mejor nuestros servicios no es exclusivo de República Dominicana. Es parte de una conversación que hoy ocupa a los sistemas de salud de toda nuestra región.

Pero nuestra prioridad y compromiso está aquí: en cómo hacemos que esa transformación se traduzca en una mejor atención para nuestra gente.

Cibao Sur ha sido priorizada para avanzar hacia un modelo integral de atención que fortalezca la Atención Primaria en Salud y articule mejor los distintos niveles de la red. La medición de madurez de las RISS nos permite partir de evidencia concreta: reconocer las capacidades que ya existen, identificar las brechas que todavía debemos cerrar y, a partir de ellas, orientar la planificación, los recursos y las intervenciones hacia donde pueden generar mayor impacto.

El propósito ahora es convertir esos resultados en una hoja de ruta de transformación para la región, fortaleciendo la capacidad resolutiva del primer nivel, la coordinación y continuidad del cuidado, la transformación digital, la gobernanza y la gestión basada en resultados. No se trata de construir un modelo al margen de lo que existe, sino de integrar y potenciar las capacidades instaladas para que Cibao Sur avance hacia una red más articulada, con una Atención Primaria fortalecida y centrada en las necesidades de su población.

Los resultados de la evaluación de madurez de su red nos dejan un mensaje importante: tenemos una base construida sobre la cual podemos seguir avanzando.

La valoración general alcanza un 49 %, correspondiente a un nivel de desarrollo definido. Encontramos fortalezas importantes en la capacidad resolutiva de los servicios, con 62 %; en la gestión basada en resultados, con 59 %; y en territorio y población asignada, con 58 %.

Estos porcentajes son importantes, pero para mí lo verdaderamente relevante es lo que significan.

Nos dicen que existen capacidades, organización y experiencias que están dando resultados. Nuestra tarea no es sustituirlas. Es fortalecerlas y conseguir que trabajen cada vez más articuladas.

Pensemos, por ejemplo, en una mujer embarazada. Una red integrada significa que su atención prenatal, la identificación oportuna de cualquier riesgo, el parto y el seguimiento posterior de ella y de su hijo tengan continuidad.

Pensemos también en una persona con hipertensión. No basta con diagnosticarla. Necesitamos que pueda recibir tratamiento, acceder a sus medicamentos, mantener sus controles y tener seguimiento en el tiempo.

Eso es una RISS vista desde la vida de la gente.

Medimos porque queremos mejorar

La evaluación de Cibao Sur también nos muestra dónde debemos concentrar los próximos esfuerzos.

Tenemos oportunidades importantes en transformación digital, gobernanza de las redes, gestión del cambio, financiamiento y coordinación del cuidado. La transformación digital, por ejemplo, alcanza un 37 %; la gobernanza, 42 %; y la gestión del cambio, 43 %.

No veo estos resultados simplemente como brechas. Los veo como información para tomar mejores decisiones.

Porque medir tiene sentido cuando después somos capaces de actuar.

Por eso estamos orientando los esfuerzos hacia el fortalecimiento de las rutas integradas de atención y la capacidad resolutiva del primer nivel; la transformación digital y la interoperabilidad de la información clínica; una mejor gestión de medicamentos y del talento humano; el fortalecimiento de la gobernanza y una toma de decisiones cada vez más sustentada en datos y resultados. Estas son precisamente algunas de las líneas de acción que surgen de la evaluación.

Nuestro propósito es sencillo: reconocer lo que hacemos bien, identificar dónde podemos hacerlo mejor y actuar sobre ello.

HEARTS: construir sobre lo que ya está dando resultados

Cibao Sur nos ofrece además un ejemplo muy concreto de por qué esta integración importa.

La región muestra avances importantes en HEARTS, estrategia dirigida a mejorar la prevención y el control de la hipertensión y del riesgo cardiovascular desde el primer nivel de atención.

Durante el período enero-junio de 2026, la autoevaluación de HEARTS alcanzó 88.1 %. La vía clínica registró 98.7 % de factibilidad y 95.47 % de aceptabilidad, mientras el índice de madurez de implementación llegó a 17.57 de 21.

Son resultados que debemos valorar.

Ahora imaginemos cuánto podemos potenciar esos avances cuando los diferentes componentes de la red funcionan todavía más conectados.

HEARTS puede ayudarnos a mejorar el abordaje clínico de la hipertensión y el riesgo cardiovascular; una RISS fortalecida contribuye a que el paciente tenga continuidad entre diagnóstico, tratamiento, medicamentos, seguimiento y los diferentes niveles de atención.

No estamos sustituyendo lo que funciona. Estamos trabajando para que funcione todavía mejor.

De la visión al territorio

El ministro Víctor Atallah ha marcado una dirección estratégica clara: fortalecer la Atención Primaria en Salud y continuar avanzando hacia un sistema más integrado, moderno y centrado en las personas.

Desde nuestro Viceministerio nos corresponde ayudar a convertir esa visión en acción: ir al territorio, medir, escuchar, articular, identificar prioridades y acompañar las soluciones.

Y hay algo que considero fundamental: la transformación de un sistema de salud no ocurre de un día para otro ni depende de una única institución. Se construye sobre lo alcanzado, requiere coordinación y, sobre todo, exige capacidad para evaluar permanentemente si nuestras decisiones están produciendo mejores resultados.

Por eso hemos asumido una lógica que considero esencial para la gestión pública: medir, fortalecer y volver a medir.

Cibao Sur nos demuestra que tenemos avances importantes. También nos indica con claridad dónde debemos acelerar.

Ese es precisamente el valor de este proceso: no partir de cero, sino partir de lo que hemos construido para llegar más lejos.

Porque al final, una Red Integrada de Servicios de Salud no se trata solamente de estructuras, indicadores o porcentajes.

Se trata de algo mucho más sencillo y mucho más importante: que cuando una persona necesite nuestro sistema de salud encuentre una atención que la acompañe, que tenga continuidad y que coloque sus necesidades en el centro.

Ese es el sistema que estamos fortaleciendo. Y ese es el camino que estamos construyendo desde los territorios.