Santo Domingo.– El senador de la provincia San Juan, Félix Bautista, depositó ante el Senado de la República un proyecto de ley que procura modificar profundamente la manera en que se eligen los diputados, regidores y vocales de los distritos municipales en República Dominicana.
La iniciativa plantea eliminar la aplicación del método D’Hondt para estas candidaturas y sustituirlo por un sistema de mayoría simple, mediante el cual resultarían electos los candidatos que obtengan individualmente la mayor cantidad de votos dentro de sus respectivas demarcaciones. (noticiassin.com, diariolibre.com)
Bautista sostiene que el mecanismo vigente puede provocar que un candidato con una alta votación individual quede fuera de un cargo electivo, mientras otro con menos votos personales resulte escogido debido al total de sufragios acumulados por su organización política.
A juicio del legislador, esta situación crea una diferencia entre la voluntad expresada directamente por los electores y el resultado final de la distribución de los puestos.
¿Cómo funciona el método D’Hondt?
El método D’Hondt es una fórmula matemática empleada para distribuir los escaños disponibles entre los partidos políticos de acuerdo con la cantidad total de votos obtenidos por cada organización.
Primero se determina cuántas posiciones corresponden a cada partido y, posteriormente, dentro de cada organización, se identifican los candidatos que ocuparán esos escaños conforme a los votos preferenciales recibidos.
Esto significa que no siempre resultan electos los candidatos con las mayores votaciones individuales de toda la demarcación. Para que un aspirante pueda acceder al cargo, su partido debe obtener primero uno o varios escaños.
Por ejemplo, un candidato puede recibir más votos personales que otro perteneciente a una organización diferente y, aun así, quedar fuera si su partido no alcanza la cantidad necesaria para obtener una posición.
La finalidad del sistema es procurar que la composición de los órganos electivos guarde proporción con el respaldo recibido por cada organización política. Sin embargo, sus críticos consideran que el método puede producir resultados difíciles de comprender para el ciudadano y favorecer a los partidos con mayor acumulación de votos.
Una propuesta basada en el voto individual
El proyecto presentado por Félix Bautista propone que los ganadores sean determinados por mayoría simple. Bajo esta modalidad, las posiciones serían ocupadas por los candidatos que reciban directamente la mayor cantidad de votos, independientemente de la proporción alcanzada por sus respectivos partidos.
Según el senador, este mecanismo permitiría que la decisión del elector se refleje de manera más directa en la selección de sus representantes.
La propuesta también contempla derogar la Ley 157-13, que estableció el voto preferencial para la elección de diputados, regidores y vocales, además de modificar varios artículos de la Ley 20-23, Orgánica del Régimen Electoral.
No obstante, el proyecto mantendría el sistema proporcional para la escogencia de los diputados nacionales por acumulación de votos, los representantes de la comunidad dominicana en el exterior y los miembros ante organismos parlamentarios internacionales.
El debate sobre la representación política
La iniciativa abre una discusión que trasciende la fórmula utilizada para contar los votos. Lo que está en juego es el modelo de representación que debe prevalecer en el sistema electoral dominicano.
Quienes respaldan la propuesta entienden que debe ocupar el cargo la persona que reciba más votos directamente de los ciudadanos. Desde esta perspectiva, el sistema de mayoría simple sería más fácil de comprender y fortalecería la relación entre el elector y el candidato.
Sus defensores también consideran injusto que una persona con una votación individual elevada pueda quedar fuera porque su partido no consiguió suficientes votos acumulados.
Sin embargo, quienes favorecen la representación proporcional advierten que eliminar el método D’Hondt podría afectar la participación de las organizaciones minoritarias y concentrar una mayor cantidad de posiciones en los candidatos o movimientos con más recursos, popularidad y capacidad de movilización.
También existe el riesgo de que un partido obtenga una cantidad de cargos muy superior al porcentaje de votos alcanzado colectivamente, alterando el equilibrio político dentro del Congreso Nacional y los concejos municipales.
El método D’Hondt no fue diseñado para escoger simplemente a las personas más votadas, sino para distribuir las posiciones entre las organizaciones de una manera proporcional. Por esta razón, cambiarlo por mayoría simple implicaría una transformación del modelo electoral y no una simple modificación matemática.
El Tribunal Constitucional respaldó el sistema vigente
La propuesta se presenta después de que el Tribunal Constitucional ratificara la conformidad del método D’Hondt con la Constitución dominicana.
Mediante la sentencia TC/1273/25, el tribunal consideró que la combinación del voto preferencial con un mecanismo proporcional para la distribución de escaños no vulnera el derecho de los ciudadanos a elegir y ser elegidos, ni impide la representación de las minorías. (tribunalconstitucional.gob.do)
Esto significa que el proyecto de Félix Bautista no responde a una obligación derivada de una sentencia que haya declarado ilegal el sistema actual. Se trata de una decisión legislativa y política que deberá ser discutida en el Congreso Nacional.
Un cambio que requiere amplio consenso
La eliminación del método D’Hondt tendría efectos directos sobre los partidos, los candidatos y la forma en que los ciudadanos seleccionan a sus representantes. Por ello, cualquier modificación debe ser examinada con detenimiento y no limitarse a determinar cuál fórmula beneficia o perjudica a una organización política.
El debate deberá analizar si la mayoría simple representa con mayor fidelidad la voluntad ciudadana o si, por el contrario, puede debilitar la proporcionalidad y reducir las posibilidades de representación de los partidos pequeños.
También será necesario definir con claridad cómo funcionaría la boleta, cómo se contarían los votos, qué ocurriría con las cuotas de género, cómo se resolverían los empates y de qué manera se garantizaría una competencia equilibrada entre los aspirantes.
El proyecto tendrá que ser estudiado por las comisiones correspondientes del Senado antes de pasar al conocimiento del pleno. Si obtiene la aprobación de esa cámara, deberá ser enviado a la Cámara de Diputados y posteriormente al Poder Ejecutivo.
La propuesta de Félix Bautista coloca nuevamente en el centro del debate una pregunta fundamental: ¿deben los escaños pertenecer proporcionalmente a los partidos según su votación total o deben ser ocupados directamente por los candidatos que consigan más votos individuales?
La respuesta determinará quiénes llegan al poder y, sobre todo, cómo se interpreta la voluntad popular en las próximas elecciones.




