Santo Domingo. El presidente Luis Abinader informó que el Gobierno desarrolla un amplio programa de reforzamiento estructural en puentes, escuelas y otras edificaciones públicas con el objetivo de disminuir la vulnerabilidad del país frente a un eventual terremoto y fortalecer la capacidad de respuesta de la infraestructura nacional.
El mandatario explicó que estas intervenciones forman parte de una estrategia preventiva basada en estudios técnicos realizados por especialistas y en las recomendaciones emitidas por la comisión creada para evaluar la seguridad de las infraestructuras, así como por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE).
Entre las obras que actualmente reciben trabajos de reparación y reforzamiento se encuentran alrededor de 50 puentes distribuidos en distintos puntos del territorio nacional. Entre ellos figuran el puente Francisco del Rosario Sánchez (Puente de la 17), el puente de La Barquita y varios pasos a desnivel que presentaban signos de deterioro y requerían intervenciones para garantizar la seguridad de los usuarios.
Abinader destacó que el propósito de estas acciones es anticiparse a posibles eventos sísmicos mediante inversiones que permitan preservar vidas humanas, proteger el patrimonio público y garantizar la continuidad de los servicios esenciales en caso de una emergencia.
Las escuelas también forman parte del plan de reforzamiento estructural, debido a su importancia como espacios de enseñanza y, en muchos casos, como centros de refugio temporal durante situaciones de desastre. Las evaluaciones buscan asegurar que estas edificaciones cumplan con estándares de seguridad adecuados para resistir fenómenos naturales.
El programa se enmarca dentro de la política gubernamental de gestión integral del riesgo, que prioriza la prevención sobre la reacción, mediante diagnósticos técnicos, rehabilitación de infraestructuras críticas y planificación a largo plazo para hacer más resiliente al país.
Las autoridades reiteraron que la reducción de la vulnerabilidad sísmica constituye una prioridad nacional, especialmente en una nación ubicada en una zona de alta actividad tectónica. En ese sentido, afirmaron que continuarán las evaluaciones e intervenciones en otras infraestructuras estratégicas para fortalecer la seguridad de la población y reducir el impacto de futuros eventos naturales.




